El exfuncionario declaró ante el Tribunal Oral Federal 7 y rechazó las acusaciones de supuestos pagos ilegales. Afirmó que los exejecutivos «mintieron» y calificó la causa como una «operación de inteligencia».
Roberto Baratta volvió a declarar este jueves ante el Tribunal Oral Federal 7 en el juicio por la causa Cuadernos, en una ampliación de indagatoria en la que respondió a las acusaciones formuladas en audiencias previas por exdirectivos de Techint. El exfuncionario, que fue segundo de Julio De Vido en el Ministerio de Planificación Federal, rechazó las imputaciones y sostuvo: «Esta causa fue una clara y evidente operación de inteligencia».
Baratta apuntó especialmente contra Luis Betnaza y Héctor Zabaleta, dos exejecutivos de la compañía que declararon sobre supuestas entregas de dinero. Según el exfuncionario, ambos «mintieron» y repitieron una versión que, afirmó, ya había sido planteada años atrás: «repitieron mentiras del año 2018». Además, sostuvo que los dichos no fueron espontáneos: «Se pusieron de acuerdo para declarar lo mismo».
En su exposición, Baratta no negó haber mantenido reuniones frecuentes con representantes de Techint. Explicó que se trataba de una de las compañías con las que más contacto tuvo durante su paso por la función pública. «Techint por su amplio espectro de actividades fue una de las empresas con las cuales más me reuní», declaró. También recordó su vínculo institucional con Paolo Rocca: «He ido a cenar a la casa de Paolo Rocca acompañando al ministro Julio De Vido, cenas cordiales donde se evaluaba el trabajo».
El exfuncionario cuestionó la ausencia de elementos materiales que respalden las acusaciones. «No hay dinero, no hay recibos, no hay cuentas, no hay una sola prueba directa», sostuvo, y agregó: «Todo se construyó sobre relatos». En ese sentido, afirmó: «No hay una sola prueba que demuestre que yo recibí dinero» y «Jamás le pedí plata a Techint».
Consultado sobre los bolsos que supuestamente contenían el dinero de los pagos ilegales, Baratta manifestó: «Yo vine a declarar y traje un bolso, tengo la computadora, mis elementos personales, lo mismo hacía cuando trabajaba seguramente era más grande porque mis responsabilidades eran otras. Pero eso no significa nada, absolutamente nada».
Baratta también cuestionó la credibilidad de los testimonios y planteó que los exdirectivos de Techint declararon para proteger sus propios intereses. «Los empresarios se salvaron y nosotros terminamos presos», afirmó. Anticipó que no respondería preguntas del tribunal ni de las partes y concentró su exposición en las que considera inconsistencias de la acusación.
La declaración se produjo mientras el tribunal continúa escuchando a empresarios y exejecutivos convocados como testigos en esta etapa del debate. En tanto, Baratta realizó un posteo en su cuenta de X sobre Techint y la causa Cuadernos.
