Un informe de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia señala que las grandes empresas vinculadas al mercado interno registraron caídas de ventas superiores al 25% en los últimos 30 meses, mientras que Petróleo y gas creció 24,3% y Energía regulada 8,3%. La masa salarial del segmento se contrajo 16,7% en términos reales entre 2023 y la primera mitad de 2026.
Con la caída de la actividad en julio, Argentina se encuentra ante un nuevo episodio de recesión técnica. Según un informe elaborado por la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia, las empresas líderes vinculadas al mercado interno registraron caídas de ventas superiores al 25% en los últimos 30 meses, mientras que las firmas de energía y commodities de exportación mostraron expansión.
El documento indica que sectores como Alimentos y bebidas, Consumo y otros, y Materiales y construcción acumularon derrumbes en sus ventas superiores al 25% en ese período. En contraste, Petróleo y gas registró un crecimiento interanual del 24,3%, explicado por la maduración del polo de Vaca Muerta y el alza de los precios internacionales de la energía. El segmento de Energía regulada avanzó 8,3% en el mismo lapso, impulsado por el nuevo esquema tarifario.
Entre las empresas con caídas de ventas se mencionan Arcor, Mastellone, Molinos Río de la Plata, Ferrum, Loma Negra, Havanna y Grimoldi. En el grupo de firmas con incremento de facturación figuran YPF, Vista, Pampa Energía, Edenor y Edesur.
Aluar es la única excepción relevante en los sectores industriales vinculados al mercado interno. La firma impulsó el índice de ventas de Materiales y construcción a un rebote interanual del 8% durante el segundo trimestre de 2026. El informe atribuye esta mejora a la evolución favorable de los precios internacionales de los commodities; sin ese factor, el resto de las empresas del rubro continúa en retroceso, con un nivel de ventas 15,4% por debajo de los registros de 2024.
Masa salarial como variable de ajuste
Entre 2023 y la primera mitad de 2026, la masa salarial declarada —remuneraciones, beneficios y cargas sociales— se contrajo un 16,7% en términos reales para el segmento de grandes empresas. Esta dinámica combinó licuación del salario real con reducción de plantillas.
«La heterogeneidad entre sectores, y en consecuencia entre empresas, se viene profundizando en los últimos meses largos», sostuvo el documento del Banco Provincia. El texto agregó: «Hacia adelante, si no hay cambios en la política económica, la evolución contrapuesta se agudizará en lugar de matizarse».
El área de Petróleo y gas, pese a reportar márgenes promedio de ganancia del 35%, registró una caída del 22,7% en su masa salarial. El informe atribuye esta reducción a la migración operativa de pozos convencionales hacia la matriz de no convencionales, menos intensiva en demanda de fuerza de trabajo. Los puestos formales de este bloque cayeron un 11% en el período analizado.
Morosidad y riesgo bancario
Un informe sectorial publicado por IES Consultores precisó que la morosidad sistémica a 90 días trepó al 3,5% en julio de 2026, multiplicándose por cinco frente al mínimo del 0,7% registrado en enero de 2025. Actualmente, se contabilizan 41.197 CUITs corporativos (el 14,5% del total del padrón de deudores) con al menos una obligación en situación irregular, lo que implica un salto interanual del 57,4%.
El sector de Consumo masivo concentra el 29% del total del capital en mora del sistema crediticio, y su índice de irregularidad trepó al 6,7%, multiplicándose por doce desde octubre de 2024. El eslabón de Alimentos y bebidas explica otro 12,6% de la deuda corporativa defaulteada.
El 84% de la deuda en mora relevada a julio de este año pertenece a empresas que doce meses antes exhibían una calificación crediticia normal. Las estimaciones indican que, por cada firma que logró estabilizar su hoja de balance y salir del rojo bancario, 6,8 empresas cayeron en mora. Las estructuras comerciales más golpeadas son Textil e indumentaria (mora del 15,8%) y Papel y edición (mora del 14,6%).
En el mapeo geográfico, 15 jurisdicciones registraron incrementos en su tasa de morosidad empresaria superiores a la media nacional, con impactos en las provincias del norte y la región litoral.
Los bancos públicos concentran el 42,3% del volumen total de la deuda corporativa en situación irregular. Este segmento soporta una morosidad clientelar del 5%, superado por las financieras no bancarias y el ecosistema fintech, cuyo riesgo en mora alcanza el 17,6% del total de sus colocaciones.
