Un episodio de violencia en el ámbito académico generó conmoción en la Universidad Nacional de Lanús (UNLA). Estudiantes denunciaron haber sido atacados por un docente, situación que fue captada en grabaciones y difundida en redes sociales, escalando hasta involucrar a las máximas autoridades de la institución y al gobierno nacional.
Los hechos y la denuncia
Según el relato de los jóvenes afectados, el incidente ocurrió este miércoles dentro del campus universitario. Los estudiantes acusaron al profesor Juan Tuminí de liderar un grupo que los agredió con golpes de puño y amenazas. En su descargo, señalaron la presencia de Emanuel Carloni, una autoridad de la UNLA, durante los hechos.
La situación habría dejado secuelas físicas concretas. Uno de los alumnos, identificado como Julián Aguilar, resultó con una costilla fisurada producto de la golpiza, según la denuncia presentada. Los jóvenes ya realizaron una exposición penal y reclamaron al rector Daniel Bozzani que identifique a todos los responsables.
Respuesta institucional inmediata
Frente a la gravedad de las acusaciones, la Universidad de Lanús emitió un comunicado oficial repudiando los hechos. La institución anunció la apertura de una investigación exhaustiva para esclarecer lo sucedido y aseguró que se procederá a la suspensión de los implicados.
«La universidad pública debe ser, ante todo, un ámbito de convivencia donde se garantice la libertad de expresión política en todas sus manifestaciones», expresó la UNLA. Además, reafirmó su compromiso con un campus seguro y plural, solidarizándose con los estudiantes afectados y llamando al respeto mutuo.
Intervención del gobierno nacional
El Ministerio de Capital Humano del gobierno nacional también se pronunció, manifestando su «preocupación» por los incidentes. A través de un comunicado, solicitó formalmente a las autoridades de la UNLA que informen las medidas que adoptarán para garantizar la seguridad de los estudiantes y la libre expresión.
El subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, visitó personalmente la universidad y mantuvo una reunión con el rector Bozzani. El objetivo del encuentro fue interiorizarse sobre lo ocurrido y exigir acciones concretas. Álvarez destacó en sus redes sociales: «No vamos a permitir nunca que los violentos ganen: todos tienen derecho a expresar sus ideas con libertad».
Medidas adoptadas
Como resultado inmediato de las gestiones, el rector Bozzani notificó al subsecretario Álvarez que el docente señalado como agresor «ya no forma parte del plantel docente». La universidad se comprometió a tomar todas las medidas necesarias para evitar la repetición de hechos de esta naturaleza y asegurar la convivencia democrática dentro de sus instalaciones.
El caso continúa su curso tanto en la esfera administrativa universitaria como en la judicial, tras la denuncia penal presentada por los estudiantes. La comunidad académica espera que las investigaciones determinen con precisión las responsabilidades y se restablezca la normalidad en el campus.
