Un centenario residente en Nueva York mantiene una activa rutina laboral y dedica su tiempo libre a aprender cerámica, una actividad que descubrió hace una década y que considera un desafío personal.
George Strausman, un hombre de 102 años que vive en Great Neck, Long Island (Nueva York), lleva una vida notablemente activa. A su edad, continúa trabajando cuatro días a la semana en la empresa de construcción familiar, donde se ha desempeñado durante décadas.
Sin embargo, es en su día libre donde Strausman explora una pasión que descubrió siendo ya un adulto mayor: la cerámica. Hace diez años, a los 92, comenzó a tomar clases en el Programa de Educación Comunitaria del Distrito Escolar Great Neck Free Union. «Es algo interesante y es un desafío hacerlo bien», declaró a CBS News, explicando que siempre ha trabajado con sus manos.
En el curso, se mezcla con personas de todas las edades y niveles. A pesar de su entusiasmo, Strausman no está conforme con los resultados de su trabajo. «Todavía no estoy satisfecho con lo que hago. Quizás algún día llegue a ser lo suficientemente bueno como para estarlo», expresó. Su esposa, Nancy, confirmó que cada semana regresa a casa con una pieza que no cumple sus estándares, las cuales termina guardando.
Con una clara determinación, Strausman sostiene que logrará el nivel deseado en el futuro, lo que describiría como una «sensación maravillosa». El programa educativo donde estudia ofrece, además de cerámica, diversos cursos y actividades para la comunidad.
