A semanas del inicio del Mundial 2026, Amnistía Internacional solicitó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, que tome una postura clara para evitar deportaciones, detenciones arbitrarias y represión durante el torneo, especialmente en Estados Unidos.
A pocas semanas del inicio del Mundial 2026, organizaciones de derechos humanos alertan sobre el posible impacto de las políticas migratorias y de seguridad en el evento deportivo. Amnistía Internacional se dirigió al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, durante el 76º Congreso del organismo en Vancouver, para que asuma un compromiso público y evite que la Copa del Mundo se convierta en un escenario de represión o prácticas autoritarias.
La organización señaló que aún no se conocen medidas concretas para proteger a aficionados, periodistas, trabajadores y comunidades locales frente a detenciones arbitrarias, deportaciones o restricciones a la libertad de expresión. Este vacío genera incertidumbre sobre la seguridad y los derechos básicos durante el evento, especialmente en relación con las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos.
Amnistía Internacional puso el foco en Estados Unidos, uno de los tres países organizadores junto a Canadá y México. Según la entidad, las políticas migratorias actuales representan una amenaza significativa para los asistentes al torneo. En 2025 se registraron alrededor de 500.000 deportaciones en el país norteamericano, en un contexto que describen como una “emergencia nacional de derechos humanos”. Esto se tradujo en un incremento de arrestos ilegales, detenciones masivas y procedimientos que podrían vulnerar garantías fundamentales.
Steve Cockburn, director de Justicia Económica y Social de Amnistía Internacional, fue contundente: “Es hora de que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, nos diga de una vez cómo se van a proteger los derechos humanos”.
Por su parte, Human Rights Watch propuso que la FIFA impulse una “tregua” en las políticas migratorias durante el Mundial, inspirada en la histórica tregua olímpica de la antigua Grecia. La organización sugirió que la FIFA inste al gobierno de Donald Trump a suspender temporalmente las operaciones del ICE durante la cita mundialista, para garantizar que aficionados, deportistas y periodistas puedan trasladarse y participar sin temor a operativos migratorios o detenciones.
Entre las recomendaciones de Human Rights Watch se destacan: asegurar la libre circulación de todos los participantes, evitar detenciones arbitrarias y garantizar la protección de los derechos humanos durante el evento.
