Un informe de la Organización Internacional del Trabajo revela que los riesgos psicosociales laborales causan más de 840 mil muertes al año a nivel mundial, afectan especialmente a las mujeres y generan pérdidas económicas significativas.
Más de 840 mil personas mueren por año en el mundo por problemas de salud vinculados a riesgos psicosociales en el trabajo, según el último informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) titulado “El entorno psicosocial en el trabajo. Avances mundiales y vías de acción”. Entre los factores identificados se encuentran la tensión laboral, el desequilibrio entre esfuerzo y recompensa, la inseguridad laboral, las largas jornadas y el acoso o violencia en el lugar de trabajo.
El documento señala que estos riesgos se están convirtiendo en uno de los desafíos más importantes para la seguridad y salud laboral en el mundo moderno. Las consecuencias para la salud incluyen principalmente enfermedades cardiovasculares y trastornos mentales, incluido el suicidio. Además, las pérdidas económicas asociadas equivalen al 1,37% del PIB mundial cada año.
Las mujeres aparecen como las más perjudicadas. El estudio indica que el 15% de la población mundial tiene algún problema de salud mental y que los entornos psicosociales adversos en el trabajo están vinculados con depresión, ansiedad, agotamiento laboral, trastornos del sueño y afecciones relacionadas con traumas. En Europa, uno de cada tres trabajadores declara sufrir estrés, depresión o ansiedad relacionados con el trabajo, y las mujeres reportan estos problemas con mayor frecuencia que los hombres.
En sectores donde predominan las mujeres —como servicios, cuidados y atención al público— se registran altos niveles de trabajo emocional. En Finlandia, los trastornos mentales y del comportamiento representaron en 2024 más de la mitad de las pensiones de invalidez, siendo la depresión el diagnóstico más común (36% en mujeres y 20% en hombres). A nivel mundial, el 27% de los trabajadores se siente remunerado injustamente (28% de mujeres frente a 23% de hombres).
El cálculo de las 840 mil muertes anuales se basó en la prevalencia global de cinco grandes factores de riesgo psicosocial y en investigaciones científicas que demuestran cómo estos aumentan la probabilidad de enfermedades graves. Solo Bélgica, Chile, Colombia y México cuentan con normativas específicas sobre riesgos psicosociales.
En Argentina, un estudio de Bumeran citado por Forbes indica que el 51% de los trabajadores tiene o tuvo un diagnóstico de salud mental, siendo la ansiedad generalizada (37%), la ansiedad social (16%), la depresión (11%) y el estrés postraumático (7%) los más comunes. El 74% de los encuestados afirmó que su salud mental se vio afectada por su relación con jefes o jefas. El Observatorio de la Deuda Social de la UCA sobre Estrés y bienestar subjetivo reafirma que las desigualdades estructurales generan experiencias diferenciadas de malestar psicológico, afectando con mayor intensidad a mujeres, jóvenes, personas mayores, trabajadores informales y hogares con bajo capital educativo o en situación de pobreza.
