Matías Tabar, socio de Alta Arquitectura, afirmó ante la Justicia que el jefe de Gabinete pagó 245.000 dólares en efectivo por las reformas, sin emitir comprobantes.
En el marco de la causa que investiga al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por enriquecimiento ilícito, este lunes declaró durante unas tres horas como testigo el arquitecto Matías Tabar, responsable de las refacciones en la casa del country Indio Cuá. Según fuentes judiciales, Tabar sostuvo que no emitió ningún tipo de factura por los trabajos realizados entre octubre de 2024 y mayo de 2025, que incluyeron la remodelación de la pileta, las galerías, la renovación de muebles y la instalación de una cascada en la propiedad.
El arquitecto, socio de la firma Alta Arquitectura, indicó que Adorni pagó 245.000 dólares en efectivo por la obra. La propiedad fue adquirida formalmente por la esposa de Adorni, Bettina Angeletti, en noviembre de 2024. Durante su declaración, Tabar entregó su teléfono celular para ser peritado, ya que algunas conversaciones con el funcionario habrían sido borradas.
Casi al mismo tiempo, Adorni brindó una conferencia de prensa en Casa de Gobierno, donde afirmó que afrontó con sus ingresos las vacaciones familiares y que no hubo ocultamientos. También rechazó el monto señalado por el arquitecto, indicando que podría solicitar un peritaje porque “cualquiera que conozca mi casa sabe que no vale ese dinero”.
La casa de Indio Cuá está a nombre de Bettina Angeletti, quien al momento de la compra estaba inscripta en la categoría más baja del monotributo. Según información de testigos ante el fiscal Gerardo Pollicita, Adorni habría gastado 245.000 dólares en refacciones, 185.000 dólares en operaciones inmobiliarias, y acumulado deudas por más de 335.000 dólares. La escribana que intervino en las operaciones, Adriana Nechevenko, dijo que no pidió información sobre el origen de los fondos por conocer a Adorni desde hace 25 años.
