La abogada Delia Ferreira Rubio analizó la situación judicial del jefe de Gabinete y señaló que el caso contradice los discursos oficiales sobre la lucha contra la corrupción.
La abogada Delia Ferreira Rubio, especialista en transparencia, aseguró que el caso del jefe de Gabinete, Guillermo Adorni, “contradice todos los discursos del presidente sobre la moral como política de Estado”. En declaraciones a Mitre Córdoba, la letrada sostuvo que Adorni debería dar explicaciones tanto en la justicia como ante la ciudadanía.
“No hay ninguna explicación. Lo que hay es una lectura de esos mismos dos párrafos con una justificación de que no puede intervenir en la justicia. Eso es absolutamente falso. Él tiene que dar explicaciones en la justicia cuando se lo convoque y podría presentarse espontáneamente a explicar todo. No lo ha hecho”, afirmó Ferreira Rubio.
La especialista agregó que “tiene que dar explicaciones a la ciudadanía en general. Eso tampoco sucedió como él sostiene el día que fue al Congreso a leer porque no pudo contestar de viva voz ninguna de las preguntas que se le formuló”.
Ferreira Rubio explicó que la investigación judicial es por enriquecimiento ilícito: “Lo que está investigando el juez es si los gastos que se van conociendo, realizados por Adorni, tienen correlato en su patrimonio, por qué si no, de dónde salen esos fondos y ahí empieza el problema de posible corrupción, dádivas, etc”.
La abogada destacó que Adorni es la segunda autoridad del país después del presidente en el área del Ejecutivo, encargado de la administración pública, y que “genera unas dudas tremendas que afectan la confianza, que afectan la economía, que afectan al gobierno en su totalidad”. Para la experta, “el daño que está haciendo este escándalo al gobierno es fenomenal”.
“Es inentendible que no haya tenido la honestidad de renunciar para no perjudicar al gobierno que dice apoyar, y es inentendible que el presidente de la nación no le pida la renuncia o directamente lo eche”, enfatizó. “Esto contradice todos los discursos del presidente sobre la moral como política de Estado, aquella narrativa que tantas veces repetía de ‘venimos a eliminar la corrupción, el que esté sospechado de corrupción, afuera’”, ejemplificó.
“Acá lo que tenemos y los montos que se van conociendo por los testigos, y la documentación presentada por los escribanos y demás, no se condicen con la declaración presentada por Adorni como funcionario público”, insistió Ferreira Rubio. “El hecho de que otros roben, no justifica que yo robe. El hecho de que otro lo haga y cometa delitos, no justifica que una persona se comporte de esa manera”, concluyó.
