El equipo madrileño, tras vencer 1-0 en la ida, exhibió la bandera palestina en un partido de semifinales. El gesto del jugador Ilias Akhomach y la postura de la FIFA generan debate en el fútbol internacional.
La imagen, impactante e inusual en escenarios donde suele primar la prohibición o el olvido, no podrá repetirse, porque la revancha de este jueves será en campo del Racing de Estrasburgo, propiedad de BlueCo, el fondo de inversión estadounidense también dueño del Chelsea. Pero en la semifinal de ida, ganada 1-0 el jueves pasado en su estadio para 14.000 personas, el Rayo Vallecano, equipo de barrio obrero con hinchas de izquierda, celebró su hazaña con la bandera de Palestina.
Los Bukaneros, ultras del Rayo, le dieron la enseña al hispano marroquí Ilias Akhomach. El atacante la colocó delicadamente en el césped, y el equipo, junto a los hinchas, cantó el himno icónico de “la vida pirata, la vida mejor”. Akhomach, catalán de 22 años, descrito por Patrick Kluivert como “un futuro Messi” cuando estaba en La Masía, salió de la cancha envuelto en la bandera palestina. En 2023, jugando para Villarreal, se había negado a participar del minuto de silencio ordenado por la UEFA en un partido ante Maccabi Haifa, en Chipre, por las víctimas del ataque de Hamás del 7 de octubre, ya que el homenaje no incluía a las víctimas palestinas.
El gesto se enmarca en un contexto de represalias en el fútbol europeo. El neerlandés de origen marroquí Anwar El Ghazi fue despedido del Mainz 05, aunque la justicia alemana obligó al club a pagar una indemnización de 1,7 millones de euros, parte de la cual el jugador donó a niños de Gaza. Arsenal despidió en Navidad de 2024 al utilero Mark Bonnick, con 22 años en el club, por su apoyo a Palestina en redes sociales. Brighton suspendió por cinco años a un abonado de dos décadas por ingresar al estadio con una camiseta de Palestina.
Desde Vallecas, el periodista Quique Peinado, autor de “¡A las armas!”, señala que el gesto de Akhomach “será recordado de por vida” en el barrio. El equipo, que no es favorito, está a un paso de una final histórica y se siente “un glorioso grano en el culo” para el poder.
En el ámbito institucional, la FIFA, liderada por Gianni Infantino, dio lugar en su Congreso de Vancouver al presidente de la Asociación Palestina de Fútbol, Jibril Rajoub. Rajoub recordó la falta de sanción a Israel pese a las infracciones constatadas, mencionó unos 800 deportistas asesinados entre más de 70.000 muertes y pidió atención. Infantino habló de paz y niños, y solicitó un abrazo entre Rajoub y el representante de Israel, sin éxito.
