Las compañías Bayer y bp anunciaron un acuerdo estratégico de largo plazo para desarrollar y escalar el cultivo de camelina, una oleaginosa destinada a la producción de biodiésel, diésel renovable y combustibles sostenibles para la aviación. La iniciativa, que comenzará en América del Norte, se enmarca en la creciente demanda global de combustibles renovables.
Bayer y bp firmaron una alianza estratégica de largo plazo para desarrollar y escalar el cultivo de camelina, una oleaginosa que ambas compañías buscan posicionar como insumo clave para la producción de biocombustibles. La iniciativa, que comenzará en América del Norte, se llevará adelante bajo la marca newgold™ y apunta a acompañar la creciente demanda de biodiésel, diésel renovable (RD) y combustibles sostenibles para la aviación (SAF).
Según informaron en un comunicado, bp aportará su experiencia en el negocio de los combustibles y la refinación, mientras que Bayer sumará su conocimiento en tecnología de semillas y su extensa red de productores. El objetivo es consolidar un mercado confiable de oleaginosas intermedias en un contexto en el que la demanda global de combustibles renovables se proyecta en fuerte expansión, con una estimación cercana a los 151.000 millones de litros hacia 2040.
Frank Terhorst, responsable de estrategia y sustentabilidad de la división Crop Science de Bayer, señaló: “Esta alianza nos permitirá articular la cadena de valor necesaria para llevar la camelina al mercado y ofrecer mayor previsibilidad a los productores que evalúan incorporarla a sus sistemas productivos”. La compañía aprovechará su programa de mejoramiento genético para potenciar un cultivo con alto potencial aún poco desarrollado a escala global.
Por su parte, Philipp Schoelzel, vicepresidente senior de crecimiento en biocombustibles de bp, destacó que la iniciativa se enmarca en la estrategia de la compañía de trabajar con socios estratégicos con capacidades complementarias para desarrollar productos demandados por el mercado y generar valor a largo plazo.
La alianza se apoya en la reciente adquisición, por parte de Bayer, de activos vinculados a la camelina, concretada en enero de 2025 (Smart Earth Camelina Corp, de Canadá). En la antesala de un lanzamiento comercial a gran escala, la empresa ya avanza con ensayos de biotipos de ciclo corto y largo. Actualmente, la camelina newgold™ ya está presente en las Grandes Llanuras del norte de Estados Unidos y en el sur de Saskatchewan y Alberta, en Canadá.
Desde el punto de vista agronómico, la camelina se presenta como una alternativa atractiva para la producción de combustibles de menor intensidad de carbono. Puede implantarse tanto en primavera como en invierno, requiere menores niveles de insumos y muestra buena tolerancia al frío y a la sequía. Estas características permiten su cultivo en tierras ociosas, en barbechos o como cultivo intermedio dentro de las rotaciones, sin desplazar a los cultivos destinados a la producción de alimentos.
Según explicaron desde Bayer, la semilla newgold™ está pensada como un “multiplicador de rentabilidad” para los productores, al ofrecer flexibilidad para su incorporación en distintos esquemas productivos: como cultivo entre campañas, dentro de las rotaciones para mejorar el manejo agronómico y diversificar ingresos, o en lotes marginales o subutilizados.
En un escenario en el que la electrificación no resulta viable para todos los segmentos del transporte —como la aviación, el transporte ferroviario, la maquinaria pesada o el sector marítimo—, los biocombustibles aparecen como una herramienta clave para avanzar en la descarbonización. En ese camino, materias primas renovables como el maíz, la soja, la colza y oleaginosas como la camelina o la carinata ganan protagonismo.
