Un grupo de intendentes de la provincia de Buenos Aires impulsa cambios en la normativa que limita la reelección, generando debate sobre la alternancia y la calidad institucional.
En la provincia de Buenos Aires, la discusión política vuelve a centrarse en la reelección de intendentes. Mientras la inseguridad, la infraestructura y los servicios básicos enfrentan desafíos, un grupo de dirigentes de distintos partidos —peronismo, radicalismo, PRO, libertarios y fuerzas vecinales— busca modificar las reglas para habilitar la reelección indefinida. La estrategia incluye tanto gestiones en la Legislatura como la posibilidad de recurrir a la Justicia para declarar inconstitucional la ley vigente.
La norma actual, sancionada en 2016 durante la gestión de María Eugenia Vidal, establece que los intendentes pueden ser reelegidos una sola vez y deben dejar pasar un mandato completo después de ocho años consecutivos en el cargo. Sin embargo, esa ley fue modificada posteriormente con criterios que permitieron a algunos funcionarios eludir la restricción mediante licencias estratégicas o cambios en el cómputo de los mandatos.
Según estimaciones, unos 80 intendentes no podrían presentarse a la reelección en los comicios del año próximo si se mantiene la normativa actual. Ante esta situación, se barajan negociaciones que incluyen otros temas como la derogación de las PASO, la ley de ficha limpia, la implementación de la Boleta Única de Papel y el desdoblamiento de elecciones.
La discusión de fondo gira en torno a la alternancia en el poder y la calidad institucional. Mientras algunos sostienen que la reelección indefinida permite que la ciudadanía decida libremente, otros advierten que sin límites claros se debilita la democracia y se favorecen prácticas corporativas.
