En una entrevista reciente, la actriz y escritora se refirió a las constantes preguntas sobre el futuro de su marido en el fútbol argentino y dejó en claro que la decisión final será familiar.
Luego del nacimiento de su hija Gia, fruto de su relación con Paulo Dybala, Oriana Sabatini regresó a Buenos Aires para cumplir con compromisos laborales: la presentación de su libro, realizada el pasado domingo 2 de mayo en La Rural, y las grabaciones de la segunda temporada de True Crime, ciclo de streaming en OLGA que conduce junto al periodista policial Paulo Kablan.
En medio de su agenda agitada y a pocos meses de convertirse en madre, la actriz no deja de dar declaraciones en cada entrevista. En las últimas horas, dialogó con Filo News y sorprendió con su reacción al referirse a las personas que le preguntan sobre la posible llegada de su marido a Boca.
“Doy un paso, literalmente, al lugar al que voy. Yo le decía (a Dybala): ‘Si yo tuviese un dólar por cada vez que alguien me dice lo de Boca, yo sería millonaria, te lo juro’”, lanzó.
Los interrogantes de los seguidores de la joven pareja también se relacionan con que el 2 de marzo se convirtieron en padres, lo que podría indicar una oportunidad de estar más cerca de la familia de ambos. “Me lo dicen todo el tiempo y obvio que uno tiene deseos de lo que puede llegar a pasar en el futuro o no; también son un montón de años afuera. Paulo está feliz donde está. La verdad es que él siempre logró como hacer su hogar en cada lugar que estuvo. Qué sé yo, ahora todo esto es muy nuevo, ¿viste? Porque dicen: ‘Bueno, ahora con la bebé’, no sé qué. Es todo muy nuevo”, señaló.
En cuanto a si desea quedarse en Italia, donde se instaló en 2018 para acompañar a su pareja en su carrera futbolística, o regresar a su país de origen, Oriana se sinceró: “No sé tampoco si me voy a encontrar mal en un lugar o en otro. A ver, nosotros somos una familia y terminamos estando bien en donde estemos juntos. Y vuelvo a decir, sí, obvio que por ahí tengo preferencias personales, pero al fin y al cabo, lo que más me importa es que él esté feliz, que nosotros estemos felices. No se sabe nunca dónde va a ser eso, porque por ahí, ¿viste?, todo el mundo dice Argentina, pero andá a saber, qué sé yo, por ahí es en otro lugar”.
Consciente de las exigencias del fútbol local, la modelo y escritora lanzó un particular pedido a la prensa deportiva: “Si venimos a la Argentina, sean buenos, porque ya veo que después viene y los periodistas lo matan, que no sé qué, porque son todas decisiones que hay que tener en cuenta. A ver, es todo parte de, estoy haciendo un chiste, obviamente. Pero bueno, veremos, no sé”.
Esta no es la primera vez que Oriana es consultada sobre cómo seguirá su vida después del 30 de junio de este año, día en el que el padre de su hija termina su contrato como delantero en la AS Roma de la Serie A de Italia. “Tampoco tengo apuro. Yo sé que la carrera de los futbolistas es muy corta. Y entiendo que nuestro trabajo es un poco más flexible en ese sentido”, dijo al dejar en claro que se adaptará a la decisión que el argentino considere mejor.
