En una pelea vibrante en Manchester, el británico superó dos caídas iniciales para imponerse por nocaut técnico en el 11° asalto y quedarse con el cinturón de la OMB.
El boxeo pesado tiene un nuevo capítulo de alto voltaje. Daniel Dubois volvió a la cima de la categoría al derrotar por nocaut técnico a Fabio Wardley en el 11° asalto, en un combate disputado en Manchester. La pelea, válida por el título de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), tuvo un desarrollo cambiante, con caídas, sangre y una remontada que marcó la diferencia.
El inicio fue completamente favorable a Wardley. El entonces campeón salió con una energía arrolladora, rápido en sus movimientos y preciso con la derecha. Apenas comenzado el primer asalto, envió a Dubois a la lona. En el tercer round, volvió a derribarlo, y durante esos primeros episodios pareció tener el control total del combate, mostrando mayor velocidad y capacidad para encontrar huecos en la defensa de su rival.
Sin embargo, a partir del cuarto asalto, Dubois comenzó a afirmarse. Midió mejor la distancia, trabajó con más paciencia y empezó a imponer su potencia. El ritmo frenético del inicio cedió paso a un terreno más favorable para el retador, quien fue ganando presencia round a round. Sus golpes comenzaron a llegar con claridad, mientras Wardley, desgastado por su arranque intenso, empezó a sentir el cansancio.
El giro definitivo se produjo en la mitad del combate, cuando Dubois conectó una serie de golpes duros que dejaron a Wardley visiblemente afectado. A partir de ahí, el trámite cambió de dueño. Wardley terminó con una fuerte hemorragia nasal y cada vez más exigido físicamente, aunque mostró una actitud valiente y resistió varios rounds más, estirando la definición.
En los últimos asaltos, la superioridad de Dubois fue clara. El retador castigó, empujó y desgastó a un rival que ya ofrecía pocas respuestas. El final llegó en el 11° asalto, cuando el árbitro detuvo la pelea al considerar que Wardley no estaba en condiciones de seguir recibiendo castigo. Dubois celebró una victoria que lo devuelve a la cima de la categoría, después de haber atravesado los peores momentos en el inicio.
Con este triunfo, Dubois mejoró su récord a 23 victorias y 2 derrotas, con 22 nocauts. Wardley, por su parte, quedó con un registro de 20-1-1, con 19 definiciones antes del límite. La noche en Manchester confirmó a dos pegadores de primer orden y dejó una remontada que reinstala a Dubois en el primer plano del boxeo mundial.
