Giovanni, el bebé que estuvo internado seis meses tras recibir fentanilo contaminado con bacterias multirresistentes, cumplió un año. Sus padres relatan el difícil proceso de recuperación y cómo logró superar las expectativas médicas.
Sol y Darío, los padres de Giovanni, recuerdan con angustia los meses en los que su hijo estuvo internado en la Clínica Vélez Sarsfield de Córdoba capital. El bebé, que nació el 26 de abril de 2025, recibió fentanilo contaminado con bacterias multirresistentes producido por los laboratorios HLB y Ramallo. Lo que debía ser una aspiración de rutina por líquido en los pulmones derivó en una internación de seis meses y una lucha por su vida.
“Me acuerdo de todas las veces que estaba en la clínica y me decían que me despidiera. Mientras estuvimos con Gio en la neo, seguían muriendo bebés prematuros y nos tocaba escuchar los llantos de las madres. Era terrible”, relata Sol, con la voz baja mientras Giovanni duerme una siesta breve antes de la cena.
El bebé, que hoy pesa 9,5 kilos, logró alcanzar el primer año de vida sin secuelas neurológicas, cardíacas o pulmonares, según los controles médicos. “Está súper bien. No toma nada. Solo tiene preventivos de puff por el cambio de clima. Incluso teníamos como meta llegar al año con 8 kilos y llegamos con 9,5, sin usar el botón gástrico”, agrega Sol.
Los padres, que son querellantes en la causa por el fentanilo contaminado, destacan el apoyo del equipo médico de la clínica y reconocen las dificultades con la obra social Prevención Salud, que les prestó el oxígeno y la bomba para el botón gástrico. “No tengo más que palabras de agradecimiento hacia los médicos de la clínica”, afirma Sol.
Giovanni ahora enfrenta su primer invierno fuera de un centro de salud. “Ahora estoy muy tranquila, pero a la vez cansa mucho. Tu vida es recibir médicos mientras ordenás la casa y cocinás”, concluye Sol.
