La Policía de Cataluña detuvo a Jonathan Andic, hijo de Isak Andic, fundador de Mango, por su presunta participación en la muerte de su padre ocurrida en diciembre de 2024 en Collbató.
Buenos Aires, 19 de mayo (NA) — La Policía de Cataluña detuvo a Jonathan Andic, hijo del fundador de la empresa de indumentaria Mango, Isak Andic, bajo la sospecha de haber participado en la muerte de su padre. La detención se produjo tras una investigación de un año y medio.
El fallecimiento de Isak Andic ocurrió en diciembre de 2024 en las afueras de Barcelona. El empresario se desbarrancó en una zona montañosa mientras realizaba una caminata acompañado por su hijo mayor. Inicialmente, el hecho fue clasificado como un accidente de senderismo, pero las pericias posteriores llevaron a la hipótesis de un homicidio, según fuentes de la investigación.
Jonathan Andic, de 40 años y vicepresidente del consejo de administración de Mango, fue trasladado a los tribunales de Martorell para prestar declaración. En reiteradas ocasiones manifestó su inocencia, según informaron los Mossos d’Esquadra.
El accidente ocurrió en las inmediaciones de las cuevas de salitre de Collbató. Jonathan Andic era el único testigo del suceso y fue quien dio aviso a las autoridades. En su relato inicial, afirmó que se desprendió un bloque de piedras y arena que provocó que su padre resbalara y cayera desde una altura de aproximadamente 100 metros.
Isak Andic, nacido en Estambul, era una de las personalidades más acaudaladas de España. Fundó su primera tienda en 1984 y construyó un imperio comercial que actualmente cuenta con casi 2.900 puntos de venta en todo el mundo y una plantilla de más de 18.000 trabajadores.
La detención coincide con el regreso de la marca Mango al mercado argentino. La empresa de calzado local Grimoldi firmó un convenio de franquicia para reintroducir la indumentaria europea en el país, tras más de dos décadas de ausencia. El plan contempla la apertura de cinco sucursales en cinco años. La primera inauguración está prevista para septiembre en el centro comercial Alto Palermo, junto con el lanzamiento de su canal de comercio electrónico. Este es el segundo intento de Mango en Argentina: debutó en 1998, pero canceló su operación en 2003 por cuestiones de escala de negocio.
