Un testigo reservado se presentó ante la Justicia y declaró sobre una conversación escuchada en 2017 que vincularía a la familia Graf con el asesinato de Diego Fernández Lima, cuyos restos fueron identificados en 2025.
Un testigo reservado se presentó ante la Justicia y aportó una declaración que podría resultar decisiva en la causa por el crimen de Diego Fernández Lima, cuyos restos fueron identificados en 2025 en una vivienda del barrio porteño de Coghlan. La declaración reforzó la hipótesis de la Fiscalía sobre el asesinato y enterramiento del joven desaparecido en 1984.
El caso se reactivó este año luego de que el Equipo Argentino de Antropología Forense confirmara que los restos hallados en el jardín de una casa pertenecían al joven desaparecido en 1984. La propiedad estaba vinculada a su excompañero, Cristian Graf.
El periodista Martín Candalaft informó que un testigo oriundo de Jujuy se contactó con la Fiscalía y viajó a la Ciudad de Buenos Aires para declarar en los tribunales de Comodoro Py.
Según su testimonio, en 2017 participó de un asado donde escuchó una conversación. Uno de los presentes hizo referencia a la “facilidad de matar a alguien y hacer desaparecer el cuerpo”, aludiendo a un episodio ocurrido años antes. Un hombre de apellido alemán —presuntamente el padre de Graf— habría confesado, en estado de ebriedad, detalles de un crimen vinculado a un compañero de su hijo que lo hostigaba.
“Lo citaron en la casa con la excusa de que iba a encontrarse con una mujer que le gustaba”, relató el testigo sobre cómo habrían engañado a Fernández Lima para llevarlo al lugar. Según su declaración, una vez allí, el joven fue reducido en el interior de la vivienda y asesinado de una puñalada en la espalda. Luego, el cuerpo habría sido enterrado en el jardín de la propiedad.
El testigo también recordó otra frase atribuida al mismo hombre: “Después enterramos el cuerpo en el jardín y nunca lo encontraron”. La investigación sumó un elemento adicional: los excompañeros de la víctima identificaron a la joven que le gustaba a Fernández Lima, quien habría sido utilizada como señuelo para atraerlo. La Fiscalía trabaja para ubicarla y determinar si tuvo conocimiento sobre el hecho.
