Irídia, con el apoyo de Òmnium Cultural y la familia Serra, apeló ante la Audiencia de Barcelona el sobreseimiento de la causa por presuntas torturas a Blanca y Eva Serra durante el franquismo y la transición, solicitando la identificación de los responsables.
Irídia-Centre de Defensa dels Drets Humans presentó, con el apoyo de Òmnium Cultural y de la familia Serra, un recurso de apelación ante la Audiencia de Barcelona contra el archivo de la causa por presuntas torturas a las hermanas Blanca y Eva Serra en la comisaría de Via Laietana durante el franquismo y la transición. El recurso busca que se identifique a los responsables de los hechos.
Según el recurso, consultado por Europa Press, la entidad cuestiona la argumentación del Juzgado de Instrucción 6 de Barcelona, que dictó el sobreseimiento provisional al considerar que no constaba la identidad de los autores contra los que dirigir la acción penal, dado que Blanca Serra (fallecida en abril) manifestó desconocer qué agentes participaron.
Irídia sostiene que en la documentación entregada a Serra, junto con el Decreto de Fiscalía de conclusiones en sede de diligencias de investigación preprocesal incorporadas al procedimiento por el Ministerio Público, se afirma que «constan claramente identificados» los agentes inspectores de la Segunda Brigada de Investigación (Brigada Político-Social) de la Prefectura Superior de Barcelona que participaron. En dicha documentación constan identificados por su número policial cinco inspectores de la Brigada Político-Social que practicaron las detenciones, la entrada y registro en el domicilio de las hermanas Serra y las declaraciones de estas. También consta identificado, por su firma, el entonces Jefe Superior de la Prefectura de Via Laietana, quien en su condición de superior jerárquico habría «ordenado, permitido o consentido» el delito de lesa humanidad mediante torturas.
La entidad pide a la Audiencia de Barcelona que se acuerden diligencias de investigación para la identificación plena de los responsables y señala que «resulta absolutamente preocupante y precipitado» que el Juzgado de Instrucción, sin haber practicado la mínima tarea investigadora, haya decidido archivar las actuaciones. En este sentido, recuerda la obligación del Estado de investigar de forma exhaustiva las denuncias de tortura, en aplicación de la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que ha condenado en 13 ocasiones a España por la vulneración del artículo 3 del Convenio Europeo de Derechos Humanos.
La Unidad de Derechos Humanos y Memoria Democrática de la Fiscalía concluyó en un decreto emitido en marzo que Blanca y Eva Serra fueron víctimas de torturas por motivos políticos en el contexto de la represión franquista. En concreto, sufrieron cuatro detenciones con tortura, hechos calificados como crímenes contra la humanidad, reconociéndolas como víctimas de acuerdo con la Ley de Memoria Democrática. No obstante, la Fiscalía solicitó el archivo de las diligencias al considerar que no se podía identificar a los responsables, aludiendo a las dificultades para acceder a la documentación policial. El decreto fue remitido al Juzgado de Instrucción 6 de Barcelona, que abrió diligencias previas por la posible existencia de un delito de lesa humanidad en forma de torturas, pero acordó el sobreseimiento por falta de autor conocido.
La directora de Irídia, Anaïs Franquesa, declaró que el Estado Español tiene la obligación de investigar, enjuiciar y sancionar las violaciones graves contra los derechos humanos y que «la investigación de la Fiscalía ha abierto una puerta que ha estado demasiado tiempo cerrada: los indicios para identificar a los responsables y continuar con la investigación están». Pese a la muerte de Blanca Serra, su familia tiene la voluntad de continuar con la causa, por lo que Irídia, con el apoyo de Òmnium, seguirá impulsando las vías jurídicas disponibles para el esclarecimiento de los hechos y la identificación de los responsables.
Marta Serra Serra, sobrina de Blanca, afirmó en un comunicado de Irídia: «La familia de Blanca Serra queremos manifestar nuestra firme voluntad de seguir con el proceso judicial que inició ella porque, como muy bien decía Blanca, no se trataba solo de su caso y el de su hermana Eva, sino también de hacer visibles las diferentes formas de represión que han sufrido muchas personas durante y después del franquismo, ya sean torturas, cárcel o exilio». El presidente de Òmnium, Xavier Antich, sostuvo que «el deber de la sociedad civil, y de Òmnium Cultural en particular, es ser fieles y mantener la lealtad democrática hacia todos aquellos luchadores y luchadoras que, como las independentistas Blanca y Eva Serra, fueron reprimidas, perseguidas, humilladas y torturadas en el agujero negro que todavía supone Vía Laietana 43».
