La investigación por el femicidio de Agostina Vega incorpora nuevos testimonios. Fernanda Alaníz, abogada de la querella, informó que otras mujeres se presentaron como víctimas de Claudio Barrelier y reciben acompañamiento para eventuales denuncias.
La investigación por el femicidio de Agostina Vega continúa sumando capítulos y nuevas líneas de análisis. Esta vez fue Fernanda Alaníz, abogada que representa al padre de la joven, quien reveló que comenzaron a aparecer más mujeres que aseguran haber sido víctimas de Claudio Barrelier y que actualmente reciben acompañamiento para avanzar con posibles denuncias.
“Hay más víctimas, van empezando a aparecer y van empezando a alzar la voz”, sostuvo la letrada en diálogo con Punto a Punto Radio (90.7 FM).
Las declaraciones se produjeron luego de que trascendieran detalles de la investigación y del testimonio de una sobreviviente que denunció haber sido atacada por Barrelier tiempo atrás. Para Alaníz, esos relatos permiten dimensionar una posible cadena de responsabilidades.
“Es importante escucharla a ella para que se empiece a entender un poco la cadena de responsabilidades que hay. Uno empieza a preguntarse cómo puede ser que esta persona haya recuperado la libertad bajo fianza”, señaló.
Víctimas que comienzan a hablar
Según explicó la abogada, la querella ya mantiene contacto con mujeres que habrían sufrido hechos similares y actualmente trabaja en tareas de contención para que puedan declarar si así lo deciden.
“Estamos en contacto con víctimas y les estamos brindando acompañamiento para que se animen a denunciar. No es fácil por el tiempo transcurrido, por el contexto en que ocurrieron los hechos y por el estado de vulnerabilidad que les genera recordar la brutalidad de este hombre”, afirmó.
Alaníz sostuvo que la aparición de nuevos testimonios podría aportar elementos relevantes para reconstruir antecedentes del acusado y comprender el alcance de los hechos que hoy están bajo investigación.
Una denuncia que abrió nuevos interrogantes
“Nosotros no descartamos para nada una red de trata. Hemos pedido que se investigue y se está investigando todo el entorno de este hombre”, afirmó. La hipótesis surgió a partir del relato de una sobreviviente que aseguró haber sido retenida y escuchó al acusado mencionar la llegada de otras personas a su domicilio. Aunque evitó sacar conclusiones definitivas, Alaníz confirmó que la querella solicitó que esa línea sea investigada.
Incluso reveló que una de las mujeres que se contactó recientemente con la querella relató haber sufrido una agresión grupal cuando tenía 12 años. “Una de las víctimas que estamos conteniendo nos contó que fue atacada de manera grupal. Por eso no me sorprende para nada que haya tenido esa intención con otra chica”, sostuvo.
“Este tipo tendría que haber estado preso”
Más allá de las nuevas denuncias, Alaníz volvió a cuestionar que Barrelier se encontrara en libertad al momento del crimen de Agostina. “Este tipo tendría que haber estado preso. Lo sostengo. Fue la crónica de una muerte anunciada”, expresó.
La representante legal de la familia insistió en que el hecho debe ser juzgado como un femicidio y consideró que la gravedad de lo ocurrido excede cualquier condena posible. “No alcanza una perpetua. Pero vamos por eso. Fue un femicidio y queremos que pague como tal”, concluyó.
El testimonio de una de las víctimas
Según difundió Cadena 3, Barrelier habría actuado en mayo del 2025 con el mismo modus operandi en el pasado. Una de las víctimas, cuya identidad fue protegida, expuso que fue a la casa de el detenido en Juan de Campillo al 878.
“Me hace sentarme en el sillón y me pregunta a quién le había pasado mi ubicación y quién sabía de esto. Le dije que nadie, y me dijo: ‘Dame el celular’. Yo le dije que no se lo iba a dar”, denunció la víctima. Posteriormente, Barrelier la obligó a acostarse en la cama y le exigió que se desvistiera con la advertencia de que debía verse bien para las personas que estaban por llegar.
“Estaba desesperada, llorando. Le dije que podría ser su hija, que por qué me estaba haciendo todo esto. Me dijo: ‘Quedate tranquila, que yo no te voy a hacer nada. Me ató los pies, me ató las manos y me tapó la boca con cinta”, describió.
“Salí corriendo. Justo había un grupito de chicos que me ayudaron. Me dieron una remera porque yo salí en bombacha, casi desnuda”, contó. “Tenía miedo de que me hiciera algo, de que se cruzara”, dijo.
Para el momento en que llegó la policía, Barrelier negó cualquier vínculo con ella. “Él decía que no me conocía, que no sabía quién era, que era mentira”. Es así que se realizó un allanamiento en la vivienda, y a pesar de haber encontrado zapatillas, una calza y un buzo, el femicida estuvo solo 20 días detenido. La causa estuvo a manos de la fiscalía de Iván Rodríguez.
La fianza costó $5.000.000. Pero cuando Barrelier quedó en libertad, nadie le avisó a la víctima: “yo ni sabía que había salido. Me llamaron a declarar, me retuvieron el celular, y de ese día no supe más nada del caso”. Se enteró la semana pasada.
Hasta mayo de 2026, Barrelier fue de forma mensual a la fiscalía para firmar que cumplía con las condiciones impuestas.
