Integrantes del plantel campeón del mundo revelaron detalles de la arenga del entrenador Lionel Scaloni antes del partido decisivo, en el marco de un documental titulado «El método Scaloni».
Buenos Aires, 2 de junio (NA) – A nueve días del inicio del Mundial 2026, en el que la Selección argentina defenderá el título obtenido en Qatar 2022, se difundieron detalles de la charla técnica previa a la final del torneo. En el documental «El método Scaloni», varios jugadores y miembros del cuerpo técnico describieron el momento como caótico y cargado de emoción.
El ayudante de campo Walter Samuel resumió la situación como «la peor charla técnica del mundo». Según relataron los futbolistas, el entrenador Lionel Scaloni no pudo mantener la compostura y comenzó a llorar a los pocos minutos de empezar a hablar.
El arquero Emiliano «Dibu» Martínez afirmó que Scaloni alcanzó a dar indicaciones tácticas, como que el extremo Ángel Di María debía jugar por la banda izquierda para enfrentar al defensor Jules Kounde. Martínez declaró: «Le iba a hacer un quilombo tremendo». Luego, según Martínez, Scaloni intentó continuar con la frase «Bueno, quiero decirles…» y desde ese momento no pudo parar de llorar. «Cuando quería hablar era peor», agregó el guardameta del Aston Villa.
Lionel Messi, elegido mejor jugador del torneo, recordó que el DT decía «No puedo, no puedo» y solicitó a su ayudante Pablo Aimar que tomara la palabra, aunque Aimar también estaba desbordado por la emoción. «Después no sé si alguno terminó diciendo algo», añadió Messi.
Walter Samuel admitió que en ocasiones se refieren al entrenador como «la Llorona», y señaló que ningún integrante del cuerpo técnico pudo sobreponerse a la emoción. Martínez mencionó que incluso el videoanalista Matías Manna recibió la orden de hablar, pero «estaba re nervioso». El mediocampista Rodrigo De Paul sostuvo que «fue una charla técnica a su manera» y que «seguramente transmitió lo que él quería», para luego sentenciar: «A veces no hace falta decir mucho para que nosotros lo entendamos».
