El diálogo entre el líder de La Cámpora y el gobernador bonaerense se produjo para coordinar el velorio de Carlos Solari, lo que abre la posibilidad de reencauzar la comunicación política.
El llamado telefónico entre Máximo Kirchner y Axel Kicillof, ocurrido el domingo 26 de octubre, permitió coordinar la organización del velorio de Carlos Solari. Según fuentes de ambos espacios, la comunicación fue estrictamente operativa y respondió a la necesidad de gestionar un evento masivo y sensible.
En el entorno de Kirchner señalaron que no hubo intención de sacar ventaja política de la conversación. “Fue un diálogo de lógica absoluta, para que todo salga bien”, afirmaron. Agregaron que el hecho demuestra “un grado de maduración” en el vínculo.
Desde el kicillofismo indicaron que la muerte del Indio “era una circunstancia que ameritaba dejar a un costado cualquier diferencia”. No obstante, reconocieron que no prevén cambios sustanciales en la relación bilateral. “La interna de poder no se resuelve tan fácilmente”, sostuvieron.
Un intendente del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) expresó: “Ojalá que la conversación sirva para allanar el camino. No tiene ningún sentido seguir sin hablar”. En tanto, un dirigente de La Cámpora comentó: “Es una buena oportunidad para dejar abierta la puerta y seguir conversando las cuestiones de fondo que están en el tintero”.
El peronismo bonaerense mostró capacidad de organización y logística durante el operativo del velorio, según evaluaron fuentes partidarias. A partir de ahora, se abre la posibilidad de retomar el diálogo político, aunque el contexto electoral no ejerce presión inmediata.
