La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios informó que la violencia en el este del país complica la contención del ébola y deja al menos 40 civiles muertos en ataques recientes.
Buenos Aires, 10 junio (NA) — La violencia creciente y los desplazamientos masivos en el este de la República Democrática del Congo (RDC) están complicando los esfuerzos para contener el brote de ébola, según advirtieron trabajadores humanitarios.
La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH) informó que la violencia está colocando a los civiles en mayor riesgo y dificultando la respuesta sanitaria.
La OCAH señaló que en la provincia de Kivu del Norte, las autoridades locales reportaron una serie de ataques de grupos armados entre el 30 de mayo y el 6 de junio que dejaron al menos 40 civiles muertos en la localidad de Beni.
Los ataques continúan obstaculizando el acceso humanitario, incluyendo la respuesta al ébola, según el informe de Xinhua citado por la Agencia Noticias Argentinas.
En la provincia de Kivu del Sur, enfrentamientos recientes desplazaron a cerca de 15.000 personas que buscaron refugio en la zona sanitaria de Miti-Murhesa. Todos los casos confirmados de ébola en la provincia se localizan en esa zona, lo que aumenta la preocupación por la transmisión de la enfermedad y el acceso a la asistencia.
“Las familias desplazadas necesitan asistencia humanitaria urgente, pues se está ejerciendo una presión adicional sobre las comunidades receptoras”, comunicó la OCAH. Y agregó: “Los socios advierten que la inseguridad, el desplazamiento y el movimiento de personas están obstaculizando la vigilancia de la enfermedad, el rastreo de contactos y el manejo de casos, lo cual aumenta el riesgo de una mayor propagación”.
La oficina reiteró su llamado a todas las partes para que protejan a los civiles y la infraestructura civil y garanticen el acceso humanitario seguro, sostenido e irrestricto.
