El inicio del Mundial de fútbol coincidió con la entrevista del jefe de Gabinete Manuel Adorni sobre su crecimiento patrimonial. Pese a la expectativa deportiva, el tema político dominó la conversación pública en Argentina.
El miércoles previo al inicio del Mundial de fútbol, las calles argentinas se llenaron de artículos alusivos al evento deportivo. Marcas comerciales y aplicaciones empresariales adoptaron los colores celeste y blanco. Sin embargo, el jueves, día del primer partido, la atención pública se centró en otro tema.
Ese jueves, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, concedió una entrevista en la que explicó su crecimiento patrimonial. La entrevista ocurrió horas después de que Adorni se adhiriera a la ley de “inocencia fiscal” y previo a presentar más de 30 rectificaciones de sus declaraciones juradas patrimoniales pasadas.
En distintos espacios públicos —colectivos, trenes, verdulerías y supermercados— la conversación giró en torno al caso Adorni, en lugar del Mundial. Según declaró el diputado nacional por Santa Fe del bloque Provincias Unidas, autor del texto original, la estrategia de “aprovechar” el inicio del Mundial para desviar la atención no surtió efecto.
El diputado sostuvo que “esa costumbre de algunos dirigentes y pensadores políticos de subestimar a la ciudadanía” se evidenció al pensar que el evento deportivo podría ocultar la realidad del ajuste económico y las dificultades cotidianas de los argentinos. Afirmó que “ni el Mundial, ni la expectativa de la cuarta estrella, ni el last dance de Messi” lograron sacar del foco la situación del país.
