El canciller Pablo Quirno solicitó ante el Comité Especial de Descolonización de la ONU retomar el diálogo bilateral con el Reino Unido por la soberanía del archipiélago, en el marco de una política de Estado que trasciende gobiernos.
Buenos Aires, 25 de junio (NA) – El canciller Pablo Quirno expuso ante el Comité Especial de Descolonización de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para solicitar la reanudación de las negociaciones con el Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y sus espacios marítimos circundantes.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, el miércoles la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) adoptó por aclamación una declaración sobre la Cuestión Malvinas, en la que sostuvo que se trata de un tema de permanente interés hemisférico e instó a la Argentina y al Reino Unido a reanudar las negociaciones.
Durante su intervención, Quirno agradeció al comité y afirmó que “la cuestión de las Islas Malvinas fue, es y será un tema central para todos los argentinos, tal como lo establece la Constitución Nacional, y su recuperación continúa siendo una prioridad para este Gobierno”.
En su discurso, el canciller señaló que la ocupación británica de las islas data de 1833, cuando “el Reino Unido ocupó las islas mediante un acto de fuerza nunca consentido por mi país, quebró la integridad argentina, expulsó a las autoridades y a la población legítimamente establecida y procedió a poblar el territorio con sus propios colonos”. Agregó que la Argentina “nunca prestó consentimiento a esa ocupación y mantuvo una protesta constante, pacífica y fundada en el derecho”.
Quirno recordó que hace 60 años la Asamblea General adoptó la resolución 2065, que reconoció la existencia de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido y estableció que el camino para poner fin a esta situación colonial es la negociación bilateral, teniendo en cuenta los intereses de la población de las islas. Sostuvo que, en cumplimiento de ese mandato, ambos países negociaron durante 16 años, con reuniones, propuestas y diálogo diplomático.
El canciller también se refirió al principio de libre determinación de los pueblos, invocado por el Reino Unido para eludir el diálogo. Afirmó que “la Asamblea General ha reconocido el derecho a la libre determinación cuando entendió que ese principio correspondía al caso en examen. En la cuestión Malvinas, ninguna de sus resoluciones hizo referencia a los deseos de los habitantes ni al principio de libre determinación”. Agregó que “en las Islas Malvinas no existe un pueblo colonizado titular de ese derecho; existe una población británica implantada por la potencia ocupante”.
Respecto a la votación convocada por el Gobierno británico en 2013, Quirno declaró que “carece de validez para esta organización. Fue realizada sin intervención de la Asamblea General y ningún Estado ni organismo internacional envió observadores electorales oficiales; no alteró la naturaleza de la disputa ni modificó las obligaciones pendientes”.
El canciller mencionó actos unilaterales británicos en el área bajo disputa, como la presencia militar desproporcionada en el Atlántico Sur –con aproximadamente 1.200 efectivos en las islas– y la otorgación unilateral de licencias y concesiones para la exploración y explotación de recursos naturales, incluidos hidrocarburos y recursos pesqueros. En particular, señaló el eventual inicio de actividades de explotación de hidrocarburos en áreas bajo disputa, como el desarrollo Sea Lion en la cuenca Malvinas Norte. Afirmó que el presidente Javier Milei le instruyó a expresar el “más enérgico rechazo” y que la Argentina adoptará todas las medidas necesarias conforme al derecho internacional para salvaguardar sus derechos soberanos.
Quirno concluyó manifestando la disposición argentina a reanudar negociaciones bilaterales sustantivas con el Reino Unido conforme a la resolución 2065, e instó al Reino Unido a asumir el mismo compromiso. Afirmó que “la cuestión Malvinas trasciende gobiernos; es una causa nacional, una política de Estado y un compromiso que une a todas las generaciones de argentinos”.
