El juicio por el homicidio del empresario Fernando Pérez Algaba comenzó este lunes en el Tribunal número 9 de Lomas de Zamora, con la selección de los jurados.
Buenos Aires, 29 de junio (NA) — El juicio por el crimen del empresario Fernando Pérez Algaba, cuyos restos fueron encontrados esparcidos en un arroyo de la localidad bonaerense de Ingeniero Budge, comenzó este lunes en el Tribunal número 9 de Lomas de Zamora.
Fuentes del caso informaron a la Agencia Noticias Argentinas que la audiencia comenzó con la selección de los 12 jurados y los seis suplentes, mientras que los alegatos de apertura se realizarán este martes desde las 8:30.
«La selección tardó un montón y cuando el jurado recibió las instrucciones tras quedar constituido, eran las 18 y los alegatos de apertura se pasaron para mañana», señalaron los voceros de la investigación ante la consulta de NA.
Maximiliano Pilepich, Nahuel Sebastián Vargas y Matías Gil llegan al debate imputados por el delito de homicidio agravado por alevosía, codicia y el concurso premeditado de varias personas, cuya única pena en expectativa es la prisión perpetua.
En la causa hay otros acusados. Se trata de la gestora Flavia Bomrad, el comisario Horacio Córdoba, Fernando Gastón Carrizo y Luis Contreras, que irán a un juicio ordinario, el cual se tramitará en el mismo Tribunal, pero aún no tiene fecha establecida.
Pérez Algaba fue asesinado el 18 de julio de 2023 en un campo de la localidad bonaerense de General Rodríguez, adonde había ido para cobrar una deuda que tenía con el imputado Pilepich, según la acusación.
El financista recibió dos balazos y su cuerpo fue descuartizado y esparcido en un arroyuelo en el sur del Gran Buenos Aires. Parte del cadáver fue encontrada dentro de una valija y una joven trans que en principio había sido imputada porque la maleta era de su propiedad finalmente fue sobreseída y no irá a juicio.
La principal hipótesis es que fue asesinado para dejar sin efecto una deuda de 200 mil dólares por cuatro departamentos que reclamaba.
La querella sostiene que el móvil del homicidio fue el dinero y considera que tanto Pilepich como Vargas planearon el ataque; la gestora le tendió una trampa a Pérez Algaba al trasladarlo hasta un campo de General Rodríguez; Gil y Carrizo ayudaron a trasladar el cadáver; mientras que el comisario se encargó de desmembrarlo y ocultarlo en las valijas para luego arrojar las partes en un arroyuelo de Ingeniero Budge.
