El candidato Abelardo De la Espriella se impuso por 251.854 votos a Iván Cepeda en la segunda vuelta electoral, con una participación récord del 63,59%.
En las elecciones más reñidas de la historia reciente de Colombia, Abelardo De la Espriella venció a su contendor Iván Cepeda, aliado del presidente Gustavo Petro, por 251.854 votos, lo que representa un punto porcentual de diferencia en la segunda vuelta. Se trata de la diferencia más estrecha en un balotaje de las últimas tres décadas. El nuevo mandatario asumirá el cargo el 7 de agosto próximo.
En un país donde el voto no es obligatorio, la elección registró una participación del 63,59%, con más de 26,3 millones de votantes. En la primera vuelta, la participación fue del 58% del padrón. Según la autoridad electoral, los votos en blanco sumaron 426.788, equivalentes al 1,63%.
El nuevo gobierno enfrentará desafíos como la inseguridad en varias regiones, el deterioro económico, la generación de empleo, la lucha contra la corrupción, la atención de regiones apartadas, la recuperación de la confianza inversionista y el fortalecimiento de las instituciones. También deberá reconstruir puentes con sectores empresariales, gremios, trabajadores y jóvenes que esperan oportunidades.
La clave de su victoria fue la seguridad. De la Espriella interpretó el descontento ciudadano ante el deterioro del orden público y capitalizó el rechazo a la delincuencia y al control de fronteras y territorios por parte del crimen organizado. En un país afectado por la expansión de grupos armados, la extorsión, el secuestro y el narcotráfico, su propuesta de mano dura encontró apoyo.
De la Espriella recibe un país dividido. Su victoria no le otorga vía libre para implementar sus compromisos de campaña. Su promesa de la “Patria Milagro” requerirá un consenso nacional que trascienda consignas partidistas, y la reconstrucción del país exigirá convocar a todos los sectores.
El nuevo presidente deberá lidiar con una oposición fuerte y con la falta de mayorías en el Congreso. La fragmentación de ambas cámaras lo obligará a negociar continuamente para sacar adelante su plan de Gobierno.
Tras conocerse la victoria, el presidente electo dirigió un mensaje llamando a la unidad nacional.
