Una mujer de 82 años duerme en un banco frente al Hospital Clínic de Barcelona después de perder su piso por una estafa. El 72 % de las personas sin hogar en la ciudad no espera recuperar una vivienda, según un informe de la Fundació Arrels.
Una mujer de 82 años ha relatado al medio 3Cat que duerme en un banco frente al Hospital Clínic de Barcelona desde hace un mes y diez días, tras perder su vivienda por una estafa. “Estoy muy cansada, no duermo ni media hora seguida”, declaró.
Según el informe de la Fundació Arrels, elaborado a partir de 676 personas que dormían en la calle en junio de 2024, el 72 % de las personas sin hogar en Barcelona no espera volver a tener una vivienda. El 36,6 % de las personas en situación de calle lleva menos de seis meses en esa condición, un aumento de siete puntos respecto al 29,5 % de 2023.
La mujer indicó que se siente insegura incluso en el banco, un lugar concurrido: “Con el miedo que tengo, yo no me estiraría… Sentada tengo la sensación de que puedo vigilar más”. Describió su descanso como fragmentado y señaló que el calor y la falta de cama afectan su cuerpo: “Las tengo a punto de explotar”, dijo sobre sus piernas y pies hinchados.
El informe de Arrels sostiene que el 92,7 % de las personas sin hogar había vivido antes en una vivienda estable. El 26,8 % perdió su último hogar por un alquiler y el 8,5 % por una propiedad. La directora de Arrels, Beatriz Fernández, afirmó: “Encontrarse en situación de calle no ocurre por una sola causa ni por casualidad”. Agregó que “facilitando que puedan conseguir trabajo, es posible que se pueda salir de esta situación”.
La mujer explicó que tras perder el piso, pasó meses en habitaciones de hostales hasta que dejó de poder pagarlas. Acudió al Centro de Urgencias Sociales de Barcelona, donde le ofrecieron tres días de acogida. “Y fue cuando me encontré en la calle”, relató. Su vida ahora cabe en una mochila pequeña; la pensión le alcanza para comer y para productos de higiene. Se ducha dos veces por semana en duchas públicas o, si no puede, “me lavo como puedo en el Clínic”.
También señaló la dificultad de encontrar habitación para personas mayores: “Habitaciones para personas mayores no hay… solo jóvenes, jóvenes, jóvenes”. No ha querido recurrir a su familia ni que sepan que vive en la calle.
Según el informe, el 34,2 % de las personas sin hogar espera plaza en albergues y el 16,8 % en pensiones o habitaciones, lo que suma un 51 % que aguarda una salida sin vivienda estable. Fernández advirtió que “las soluciones que se están planteando no se adaptan a la realidad y la perspectiva de estas personas es que no saldrán de la situación en la que se encuentran”. Arrels reclama que el Parlament apruebe la ley de sinhogarismo. Los últimos recuentos indican que 1.982 personas duermen en la calle en Barcelona.
La mujer ha conseguido, a través de amigos y conocidos, una vivienda fuera de la ciudad. Su deseo inmediato, según dijo a 3Cat, es “una cama, que es lo que sueño, y una ducha todos los días”. “Nunca imaginé que me pudiera pasar algo así”, concluyó.
