El senador Luis Juez pedía la destitución del magistrado cuando se desató el incidente; los manifestantes fueron desalojados de la sala.
El juicio político contra el juez federal de Mar del Plata Alfredo López tuvo hoy un incidente cuando un grupo interrumpió a los gritos al senador Luis Juez mientras pedía la destitución del magistrado. Los manifestantes fueron desalojados del recinto.
“Yo me la banco”, dijo Juez. “Con el tamaño que tengo puedo ser patovica en un pelotero”, bromeó, a pesar de que los manifestantes le lanzaban descalificaciones. “Insultó a las Malvinas y a la bandera”, le gritaban, y otros hacían alusión al dominio del Estado de Israel sobre los funcionarios judiciales.
Así, el cuarto día de audiencias en el jury de enjuiciamiento al juez federal de Mar del Plata López terminó con momentos de tensión dentro y fuera del recinto. En medio de los alegatos finales de la acusación formulada por Juez y el consejero abogado Alberto Maques, un grupo que apoyaba al magistrado irrumpió en gritos contra el senador cordobés.
El momento de tensión generó que el presidente del tribunal, Marcelo Bartumeu Romero, pidiera la evacuación de la sala y la presencia policial para que el juicio continuara únicamente con asesores y miembros del Consejo y el Jurado de Enjuiciamiento. Luego de que salieran de la sala, el grupo de adherentes a la defensa de López, comandado por el dirigente Raúl Padró, continuó manifestándose en la puerta del organismo. Lanzaban gritos contra el Poder Judicial mientras eran invitados a retirarse por los policías del edificio judicial, situado en la calle Libertad, frente al Teatro Colón.
Además del jury contra el juez López, se encuentran próximos a comenzar los procesos de enjuiciamiento al juez federal de La Pampa, Pablo Díaz Lacava, y al juez federal de Rosario, Gastón Salmain.
El jurado de enjuiciamiento contra López está conformado por el juez Bartumeu Romero, del Tribunal Oral en lo Criminal 25; el juez federal Néstor Barral, de la Cámara Federal de San Martín; las senadoras nacionales María Belén Monte de Oca (LLA Tierra del Fuego) y María Florencia López (Unión por la Patria La Rioja); los diputados nacionales Nicolás Mayoraz (LLA Santa Fe) y Christian Alejandro Zulli (Unión por la Patria Corrientes), y la abogada Ana Beatriz Fernández, de Rosario.
López, en su alocución inicial, se defendió de las acusaciones en su contra de utilizar expresiones en redes sociales, citando un fallo en favor de Javier Milei en una disputa con un niño con autismo de 12 años que pidió que se le ordenara al Presidente retirar un tuit que aludía a él y lo asociaba a “los kukas”.
La fiscalía reclamó la destitución de López tras citar mensajes de su cuenta de la red social X que el propio acusado reconoció que eran de su autoría. Se lo acusó de atacar a la comunidad judía, incitar al hostigamiento digital y difundir ideas conspirativas. La defensa, en cambio, habló de una “persecución ideológica” y se amparó en la libertad de expresión y en la “independencia judicial”. Luego del dictamen de la Comisión de Acusación del Consejo de la Magistratura, el juez López presentó su renuncia, pero el Poder Ejecutivo no se la aceptó.
“Cuando nos tocó examinar su conducta en la comisión, nos planteamos si estábamos frente a la libertad de opinión que tiene cualquier ciudadano. Pero a medida que nos fuimos adentrando en la investigación de la causa, en ese órgano colegiado, plural, en el que coincidimos muy pocas veces, hubo una mirada unívoca, única. La conducta del juez López es absolutamente incompatible con lo que un ciudadano común espera de un juez federal”, afirmó el senador Juez. Juez señaló que creyó que López iba a tener una actitud reflexiva e iba a disculparse, algo que no sucedió.
La acusación mostró algunos de los 40 tuits que fundaron el dictamen. Entre ellos, una encuesta que promovió López sobre “a quiénes son leales los judíos que residen en nuestra patria”, el pedido de retuits contra la “judiada (sic) interna y externa”, la invitación a contestar “a estos fariseos” al aludir al Foro Argentino contra el Antisemitismo, o la respuesta a un usuario diciendo “bueno, judío, es Twitter, hay que abreviar”.
Las denuncias contra López fueron presentadas el año pasado por Gabriel Camiser, apoderado de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA); por la diputada nacional Sabrina Ajmechet, presidenta del Foro Argentino contra el Antisemitismo, y por los abogados Yamil Santoro y José Magioncalda de la Fundación Apolo, con base en los posteos y reposteos de la cuenta @JuezLopezMDP.
La defensa del juez López afirmó que no hubo “actos discriminatorios contra la comunidad judía”, se quejó porque las agrupaciones que lo denunciaron se “arrogaron” el derecho de cuestionar a un magistrado de la Nación “como si fuera en nombre de toda una colectividad” y criticó la “teatralización” de la acusación.
