La psicopedagoga Mariana Savid Saravia analiza cómo la final del Mundial entre Argentina y España genera un fenómeno de sincronía colectiva que trasciende el resultado deportivo.
La final de la Copa del Mundo entre Argentina y España se disputará mañana. La psicopedagoga Mariana Savid Saravia, miembro de la Fundación Lea y especialista en Neuroeducación, analizó en un artículo el impacto social del evento.
Según Savid Saravia, el fútbol como evento mediático global genera una sincronización de emociones entre millones de personas. Desde la neuroeducación, señaló que cuando se comparte una emoción intensa, se activan las neuronas espejo, se libera oxitocina y las ondas cerebrales tienden a alinearse. A este fenómeno lo denominó efervescencia colectiva.
En el contexto argentino, caracterizado por divisiones sociales y crisis recurrentes, el fútbol actúa como un factor de unión temporal. La especialista afirmó que, durante los partidos, las diferencias se diluyen y se genera un sentido de pertenencia a un nosotros.
También destacó el liderazgo del capitán argentino Lionel Messi, a quien describió como un ejemplo de empatía, cohesión y creatividad colectiva. Sostuvo que su forma de jugar, basada en la contención y el respeto por los roles de cada jugador, constituye un modelo pedagógico.
Savd Saravia invitó a reflexionar sobre la importancia de los rituales compartidos en una época de hiperconexión pero creciente soledad. Propuso que el fútbol es una excusa para coincidir y sincronizar experiencias, más allá del resultado del partido.
El artículo concluye que la verdadera final, según la autora, es la de sostener el encuentro y recordar que, a pesar de las diferencias, se sigue siendo un equipo.
