El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) informó sobre el hallazgo de componentes radiactivos en drones y misiles utilizados en la región de Cherníhiv entre abril y junio de 2026.
El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) documentó seis nuevos casos de municiones con uranio empobrecido tras ataques rusos en la región de Cherníhiv. Las investigaciones indican que drones de ataque tipo “Geran-2” lanzados contra esa zona, entre abril y junio de 2026, portaban componentes radiactivos. Las autoridades advirtieron que los fragmentos recuperados presentan niveles de radiación superiores a los permitidos y representan un riesgo para la salud pública y el medio ambiente.
Los hallazgos se suman a la preocupación internacional por el uso de tecnología militar no convencional en el conflicto. La inteligencia ucraniana, el equipo de investigación del SBU y el Servicio Estatal de Emergencias identificaron estos componentes en misiles R-60M, adaptados para su uso mediante sistemas aéreos no tripulados.
Las pruebas realizadas por el SBU confirmaron, mediante equipos dosimétricos y un complejo radiológico móvil automatizado, que las cabezas de combate de los misiles contenían material nuclear identificado como Uranio-235 y Uranio-238. Durante las inspecciones en los lugares impactados, los expertos registraron niveles de radiación ambiental hasta 80 veces superiores a los habituales.
El análisis radiológico de los fragmentos reveló que el nivel de radiación gamma oscilaba entre 8,3 y 24 microsieverts por hora, mientras que la normativa sanitaria establece un máximo de 0,3 microsieverts por hora. Según la documentación del SBU, esta contaminación supone una amenaza directa tanto para las personas como para el entorno.
Los especialistas destacaron que la exposición a estos niveles puede provocar daños severos en la salud de quienes manipulen o se encuentren cerca de los restos. Tras la localización y el análisis de las municiones, se llevaron a cabo operaciones para neutralizarlas y proteger a la ciudadanía. Las autoridades subrayaron la importancia de actuar con rapidez para evitar la propagación de la radiactividad en las zonas afectadas.
Las autoridades ucranianas abrieron un proceso penal por estos hechos bajo la acusación de crímenes de guerra, conforme al artículo 438 del Código Penal de Ucrania. El procedimiento está supervisado por la Fiscalía Regional de Cherníhiv y sigue en curso. El SBU reiteró su llamado a la población para que tome medidas de precaución si encuentra restos de drones, misiles u otros tipos de munición.
Advirtió que no se debe acercar, tocar ni mover los objetos sospechosos e instó a comunicarse de inmediato con los servicios de emergencia a través de los números habilitados, entre ellos el SBU, el Servicio Estatal de Emergencias y la Policía Nacional del país. La investigación permanece abierta mientras las autoridades refuerzan las labores de neutralización y protección de la ciudadanía en las zonas afectadas.
