Integrantes del Coro Nacional de Niños participaron este martes en una reunión informativa de la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, donde interpretaron una pieza musical y pidieron que se revierta el decreto que dispuso su disolución.
Los integrantes del Coro Nacional de Niños se presentaron este martes ante la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, en el marco de una reunión informativa convocada para analizar las consecuencias de su disolución. Durante el encuentro, el conjunto realizó una interpretación musical y solicitó que se revierta la decisión adoptada por el Gobierno.
La comisión, presidida por la diputada Lorena Pokoik (Unión por la Patria), recibió a representantes del coro para debatir los alcances del Decreto 687/2026, publicado el 30 de julio, que eliminó al organismo de la estructura estatal e instruyó a la Secretaría de Cultura a crear un nuevo programa de formación artística para niños y adolescentes.
Tras la actuación, el padre de uno de los jóvenes se dirigió a legisladores de La Libertad Avanza y les cuestionó haber conversado durante la presentación. «Quince años tiene mi hijo. Merece por lo menos el respeto de que lo escuchen y no que hablaran entre ustedes cuando estaba cantando», expresó. Luego agregó: «Yo los voté y me arrepiento. Esto no va a quedar así. No le pueden faltar el respeto. Criaturas son. ¡No tienen vergüenza!».
Ante el reclamo de un legislador para restablecer el orden, Pokoik defendió la reacción del padre. «Entiendo la indignación de un padre cuando sus niños menores están cantando con lágrimas en los ojos y un conjunto de diputados les da la espalda», sostuvo. Además, señaló que existen iniciativas presentadas por distintos bloques para dejar sin efecto el decreto de disolución.
Antes de la presentación musical, Fátima Crespo, en representación del conjunto, relató cómo recibieron la noticia del cierre. «El 30 de julio recibimos la lamentable noticia de que el coro cerraba oficialmente. Antes de eso, nuestra actividad ya había sido suspendida abruptamente, dejando ensayos, conciertos y giras», contó. La joven indicó que la decisión generó «miedo, tristeza e incertidumbre» entre los integrantes y que el espacio desapareció sin explicaciones claras. «Muchos de nosotros sentimos un vacío muy grande cuando entendimos que ese lugar que era parte de nuestra rutina y de nuestra identidad podía desaparecer», expresó. Añadió que existe el temor de que se pierda «todo el esfuerzo de tantos años».
Crespo aclaró que el pedido no apunta a conservar un privilegio, sino a sostener una actividad que marcó la vida de generaciones. «Ojalá puedan escucharnos no solo como integrantes de un coro, sino como niños y jóvenes que encontraron en la música un lugar para crecer, soñar, hacer amigos, sentirse acompañados y construir su futuro», concluyó.
