El inversor Michael Burry aumentó sus posiciones bajistas en Nebius Group, Micron, Oracle y el ETF iShares Semiconductor (SOXX), y explicó su tesis sobre la depreciación de la infraestructura de inteligencia artificial.
El inversor Michael Burry, conocido por anticipar el colapso de las hipotecas subprime en 2008, amplió sus posiciones cortas en varias empresas vinculadas al sector de inteligencia artificial y semiconductores. Según información publicada en su última presentación regulatoria, Burry incrementó su posición corta en Nebius Group alrededor de los 247 dólares por acción, y también aumentó posiciones a la baja en Micron, Oracle y el ETF iShares Semiconductor (SOXX).
En sentido contrario, el inversor incrementó sus posiciones largas en Mercado Libre y Zoetis, lo que indica que su visión negativa se concentra en áreas específicas de la infraestructura de IA y los chips.
Argumento sobre Nebius
El análisis de Burry se centra en las declaraciones de Nebius en su reciente llamada con inversores sobre contratos para capacidad de cómputo de inteligencia artificial. La firma decidió no comprometer la totalidad de su oferta para 2027 mediante contratos a mediano plazo (de uno a tres años), y optó por retener un margen operativo para atender la demanda con acuerdos de menor duración.
Según explicó la empresa, los contratos a corto plazo pueden negociarse en niveles de aproximadamente 40 a 50 millones de dólares por megavatio, mientras que los contratos de duración media se ubican en torno a los 20 a 25 millones de dólares por megavatio.
Pregunta sobre la racionalidad del negocio
Burry cuestiona la racionalidad de que un cliente pague el doble por un contrato de menor duración en capacidad de procesamiento. Para el inversor, esa diferencia de precios implica una demanda extraordinariamente urgente y puede revelar información sobre el valor económico futuro de esa infraestructura.
El inversor compara la curva de precios con un estado de «backwardation»: disponer de capacidad hoy se paga mucho más caro que asegurarla a largo plazo. Su interpretación es que el mercado está asumiendo que algún componente fundamental del negocio se depreciará rápidamente.
Posibles causas de la depreciación
Burry señala que la energía que alimenta los centros de datos no pierde valor de esa manera, por lo que la explicación debería encontrarse en otras partes del negocio. Según su tesis, podría producirse una depreciación acelerada de las GPU debido al rápido avance tecnológico, una pérdida de calidad o solvencia de determinados clientes, o una combinación de ambos factores.
Esto cuestionaría uno de los elementos centrales del sector: que los enormes desembolsos destinados a infraestructura de IA podrán generar retornos elevados durante periodos suficientemente largos.
Depreciación contable
Burry también puso énfasis en la decisión de Nebius de ampliar el calendario de depreciación de sus servidores desde cuatro hasta cinco años. Para el inversor, existe una contradicción entre extender contablemente la vida útil de los activos y operar en un mercado en el que los precios de los contratos parecen indicar una fuerte pérdida de valor económico de la infraestructura a medida que pasa el tiempo.
Las acciones de Nebius acumulan una subida superior al 200% en 2026, según datos del mercado.
Ampliación de posiciones cortas
La posición de Burry sobre Nebius forma parte de una apuesta más amplia. El inversor aumentó sus posiciones cortas en Micron y Oracle, e incrementó sus opciones put sobre el ETF SOXX con vencimiento en marzo de 2027.
Su análisis presenta una tesis contraria al consenso dominante: Burry no niega la existencia del boom de demanda actual de inteligencia artificial, sino que cuestiona la duración económica de los activos, la sostenibilidad de los precios y las valoraciones que el mercado está asignando a esa demanda.
