El cambio de nombre del lago Ontario a ‘Lago América’ por orden ejecutiva del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se suma a otras controversias internacionales sobre la denominación de masas de agua, como el Mar de Japón o el Golfo Pérsico.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó la semana pasada una orden ejecutiva para cambiar el nombre del lago Ontario, ubicado entre el estado de Nueva York y la provincia canadiense de Ontario, a ‘Lago América’. La medida se enmarca en un contexto de tensiones comerciales entre ambos países, tras el fracaso de negociaciones sobre aranceles.
La orden, similar a la que cambió el nombre del Golfo de México a Golfo de América, solo es vinculante para las entidades federales de Estados Unidos y no para otros países. El lago Ontario se suma así a otros cuerpos de agua con disputas por su denominación a nivel internacional.
Reacciones y contexto
El primer ministro canadiense, Mark Carney, se refirió a los cambios de nombre en Estados Unidos, lo que generó un aumento en las búsquedas de la palabra ‘hidrónimo’, que significa el nombre propio de un cuerpo de agua.
Reuben Rose-Redwood, profesor de geografía en la Universidad de Victoria, en Canadá, declaró que el último cambio de nombre ‘tiene que ver principalmente con provocar y acosar a los canadienses’. Añadió que la disputa por el lago Ontario carece del simbolismo de otras controversias, aunque ‘no significa que no tenga graves consecuencias’. Rose-Redwood explicó que los mapas se han utilizado históricamente para ‘proyectar poder e influencia’ y que las potencias colonizadoras usaban los nombres de lugares para imponer control.
No existe una organización internacional que determine los nombres de los lugares. El Grupo de Expertos de las Naciones Unidas sobre Nombres Geográficos fomenta la estandarización, pero no interviene en disputas. Mark Iliffe, geógrafo del grupo, afirmó que los nombres ‘importan porque están impregnados de un sentido de identidad y de lugar’. También señaló que la estandarización facilita la redacción de documentos legales internacionales y la respuesta a emergencias.
Casos internacionales
Mar de Japón o Mar del Este
Las aguas entre la península coreana, Rusia y Japón reciben distintos nombres según el país. Japón utiliza ‘Mar de Japón’, Corea del Sur prefiere ‘Mar del Este’, y Corea del Norte usa ‘Mar del Este de Corea’. El gobierno japonés afirma que su denominación se ha usado con frecuencia desde el siglo XIX. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Sur asegura que ‘Mar del Este’ se utiliza desde hace más de 2000 años. La Organización Hidrográfica Internacional publicó sus primeros mapas con ‘Mar de Japón’ en la década de 1920, cuando Japón gobernaba Corea como colonia. Desde entonces, ha evitado la controversia mediante el uso de identificadores numéricos.
Golfo Pérsico o Golfo Arábigo
La masa de agua entre Irán y varias naciones árabes ha sido denominada ‘Golfo Pérsico’ históricamente, desde los antiguos persas hasta los griegos y británicos. Durante el movimiento nacionalista panárabe, en la década de 1950, surgió la propuesta de llamarlo ‘Golfo Arábigo’. En la década de 1960, los países árabes hicieron obligatorio el término ‘Golfo Arábigo’, que se convirtió en la preferida del Consejo de Cooperación del Golfo. En 2025, Trump sugirió cambiar el nombre a ‘Golfo Arábigo’, lo que generó rechazo en Irán.
Mar de China Meridional o Mar de Filipinas Occidental
Varios países reclaman y nombran las aguas al sur de China. China y gran parte de la comunidad internacional las denominan ‘Mar de China Meridional’, mientras que Filipinas usa ‘Mar de Filipinas Occidental’ para las aguas al oeste. En chino, se conoce como ‘Nanhai’ o ‘Mar del Sur’. La disputa surge de reclamaciones territoriales sobre soberanía y recursos en la zona, que involucran a Taiwán, China, Vietnam, Malasia, Brunéi, Indonesia y Filipinas. En los últimos años, se han registrado incidentes entre buques guardacostas chinos y embarcaciones filipinas, incluyendo colisiones, uso de cañones de agua, corte de embarcaciones inflables y uso de láseres de alta potencia.
