Una corte de México escuchó el lunes a los primeros testigos en el juicio por el asesinato de dos surfistas australianos y otro estadounidense, ocurrido en 2024 en Ensenada.
Ensenada, México – Una corte de México escuchó el lunes a los primeros testigos en el juicio por el asesinato de dos surfistas australianos y otro estadounidense. Los hechos ocurrieron en 2024 en Ensenada, un destino de surf en el Pacífico mexicano.
Los hermanos australianos Jake y Callum Robinson, de 30 y 33 años, y su amigo estadounidense Jack Carter Rhoad, de 30, fueron asesinados a tiros. Tres mexicanos están acusados por homicidio y robo. Los primeros testimonios reforzaron la hipótesis de la investigación según la cual el crimen se cometió para quedarse con la camioneta de las víctimas.
La audiencia se extendió por unas ocho horas. La fiscalía desistió de llamar a declarar a la madre de los hermanos, Debra Robinson, tras un cambio de estrategia. La mujer se incorporó al proceso como víctima indirecta. El padre, Martin, tiene previsto declarar el martes.
“Se trata de representar a nuestros hijos, de estar aquí por ellos”, dijo Martin Robinson a periodistas antes de entrar a la corte. “Sé que quieren que estemos aquí. Queremos averiguar qué pasó, queremos averiguar por qué”.
La pareja viajó desde Australia a México para el juicio, que el tribunal espera resolver en máximo mes y medio. No declararon al salir de la primera audiencia. Martin Robinson dijo a la AFP que lo harán al cierre del proceso.
Ensenada se ubica en Baja California, un estado fronterizo con México y Estados Unidos.
El primer testigo fue identificado solo como Ramón, hijastro de “El Kekas”. Declaró con el rostro cubierto desde una sala contigua. Le siguió su madre, que también está en la lista de cinco testigos de la defensa.
Ramón dijo que acompañó a “El Kekas” hasta el lugar del crimen junto a los otros dos acusados. Permaneció en el auto escuchando música cuando comenzó el “alboroto”. “Escuché escándalo, me bajé del pick-up y me arranqué en chinga (rápido) a la casa de mi tío y me escondí en el baño”, relató.
Dijo que después del crimen lo llamaron los acusados. Salió y se reunió con ellos. Aseguró que lo amenazaron: si contaba algo le “iba a pasar lo mismo que a los gringos”. Describió a “El Kekas” como un hombre violento e indicó que antes atentó contra su madre, que confirmó la versión del hijo.
La novia de “El Kekas”, Ary Gisell Silva, de 23 años, fue condenada en noviembre a dos décadas en prisión tras admitir que instigó el robo. “Traen buen teléfono y buenas llantas” en su camioneta, dijo la joven a sus tres cómplices, según la fiscalía. Silva aparece en la lista de 49 testigos de la fiscalía.
“El Kekas” enfrentaba además cargos por desaparición, pero fueron levantados. Los otros dos sospechosos fueron detenidos inicialmente por posesión de metanfetaminas, luego se hallaron elementos que los relacionaban al robo y asesinato.
Otros turistas extranjeros fueron blanco de ataques criminales en el Pacífico mexicano. Dos surfistas australianos fueron asesinados en 2015 cuando viajaban por el estado de Sinaloa. Sus cuerpos fueron quemados.
