La medida, adoptada por el fenómeno El Niño, tendrá una duración mínima de 40 días y afecta únicamente a ese circuito; el resto del Área Cataratas permanece habilitado.
El Parque Nacional Iguazú dispuso el cierre temporal del circuito Garganta del Diablo por un período mínimo de 40 días. La decisión fue adoptada en el marco del fenómeno climático El Niño, según informó Clarín.
Durante ese lapso se retirarán las pasarelas y se las trasladará a tierra firme para evitar que sean destruidas por la crecida del río Iguazú. Solo permanecerán los pilotes de cemento sobre el lecho del río.
La medida fue consensuada entre Parques Nacionales y la compañía concesionaria Iguazú Argentina, luego de que organismos brasileños encargados de controlar el comportamiento hidrográfico de la zona enviaran una serie de advertencias.
Las autoridades explicaron que se trata de un cierre preventivo para proteger a los visitantes y que es el único paso inhabilitado, ya que el resto de los circuitos del Área Cataratas seguirán habilitados.
La solicitud de cambio de las pasarelas fue presentada por Iguazú Argentina a la Administración de Parques Nacionales. Su argumento es que los pronósticos y análisis técnicos anticipan crecidas extraordinarias del río Iguazú por las intensas lluvias previstas para septiembre y octubre, especialmente en la zona sur de Brasil, lo que afectaría el caudal del río en la zona de las cataratas.
Antecedente de julio
Según la Agencia Noticias Argentinas (NA), el circuito Garganta del Diablo fue cerrado de manera preventiva a finales de julio de este año por el fuerte incremento del caudal del río Iguazú.
En esa ocasión, aunque el acceso a la Garganta del Diablo permaneció cerrado, el resto del Parque Nacional Iguazú siguió abierto al público y los visitantes pudieron recorrer el Circuito Superior, el Circuito Inferior, el Sendero Verde, el Sendero Macuco y el espacio Territorio Yaguareté, entre otros sectores.
