La relojera suiza lidera el mercado mundial con una cuota del 33% y una facturación estimada de 14.800 millones de dólares, operando bajo la inusual propiedad de una fundación sin dueños individuales.
La marca Rolex ha alcanzado una penetración cultural global que la convierte en sinónimo de valor y estatus. Según el informe Swiss Watcher 2025 de Morgan Stanley y LuxeConsult, la firma lidera el mercado de relojes de lujo con una cuota minorista del 33%, muy por encima de sus competidores. Se estima que el año pasado vendió aproximadamente 1.150.000 unidades, generando ingresos cercanos a los 14.800 millones de dólares.
Una de las características más distintivas de Rolex es su estructura de propiedad. La empresa no pertenece a ningún multimillonario, no cotiza en bolsa ni responde a accionistas. Es propiedad de una fundación, un modelo que muchos en el sector consideran singular dentro del capitalismo.
Esta estructura fue creada por su fundador, Hans Wilsdorf. Nacido en Baviera en 1881, Wilsdorf fundó en 1905 en Londres la empresa Wilsdorf & Davis junto a su cuñado. En 1908 registró la marca Rolex, apostando por el entonces emergente reloj de pulsera con un enfoque obsesivo en la precisión cronométrica.
La historia de Rolex está marcada por hitos de innovación y marketing. En 1926 lanzó el Oyster, el primer reloj de pulsera herméticamente sellado. Para demostrar su resistencia al agua, patrocinó a la nadadora Mercedes Gleitze durante su travesía del Canal de la Mancha, un evento ampliamente cubierto por la prensa que sentó un precedente en el patrocinio deportivo.
Otro momento clave ocurrió en los años 50, durante la conquista del Everest. Aunque la expedición oficial de 1953 estaba patrocinada por la relojera británica Smiths, Rolex logró una fuerte asociación con la hazaña al equipar a varios miembros de la expedición y regalar un prototipo del modelo Explorer a Sir Edmund Hillary a su regreso.
Hoy, más de un siglo después de su fundación, Rolex mantiene su liderazgo y su enigmática estructura, consolidándose como un caso de estudio único en el mundo del lujo.
