El proceso de obtención de la residencia permanente en Estados Unidos incluye un examen médico obligatorio. Te contamos qué protocolo siguen los médicos autorizados ante la presencia de tatuajes y qué recomiendan los especialistas para evitar inconvenientes.
Las personas que tramitan una Green Card (tarjeta de residencia) o una visa de inmigrante para Estados Unidos deben realizarse un examen médico obligatorio ante un médico civil autorizado por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de ese país (USCIS). Según los lineamientos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), este examen incluye una revisión del historial clínico, verificación del calendario de vacunas, pruebas para detectar enfermedades infecciosas, una evaluación de salud mental y un examen físico completo.
Durante el examen físico, si el médico observa tatuajes, tiene la obligación de registrarlos en el Formulario I-693. Este documento, una vez completado y sellado, se entrega al solicitante para que lo presente junto con su solicitud de ajuste de estatus (Formulario I-485). Desde fines de 2024, el USCIS solicita que ambos formularios se presenten de manera conjunta, y no hacerlo puede generar demoras o requerimientos de evidencia adicional.
Es importante destacar que los tatuajes no figuran como causal directa de inadmisibilidad en la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA) de Estados Unidos. Sin embargo, la sección 212(a)(3)(A)(ii) de esa ley establece que es inadmisible todo extranjero sobre quien las autoridades tengan «razón para creer» que ingresará al país para participar en actividades ilegales. El Departamento de Estado interpreta que esta categoría incluye la pertenencia a organizaciones criminales, incluidas ciertas pandillas callejeras.
Según el Manual de Asuntos Exteriores del Departamento de Estado (9 FAM), entre los factores que los oficiales consulares pueden considerar para determinar una posible membresía en una organización criminal figura la exhibición voluntaria de símbolos de la organización. En este contexto, un tatuaje podría ser considerado un símbolo si el oficial lo asocia con un grupo criminal conocido, incluso si el solicitante no tiene antecedentes penales.
Recomendaciones de los especialistas
Abogados especializados en inmigración recomiendan que, si una persona tiene tatuajes que puedan prestarse a interpretaciones equívocas, se anticipe con una explicación escrita. Esta puede detallar el significado personal del diseño, la fecha en que fue realizado y el nombre del estudio o tatuador, si están disponibles. Para tatuajes con nombres de hijos o fechas de nacimiento, las actas correspondientes pueden servir como documentación de respaldo.
El riesgo de que un tatuaje genere inconvenientes es bajo cuando el diseño no tiene una relación evidente con símbolos documentados de organizaciones criminales. Portales legales como Nolo señalan que los funcionarios migratorios saben que la mayoría de los tatuajes son expresiones personales. El problema potencial surge cuando los diseños coinciden con combinaciones de letras, números o imágenes específicamente asociadas a grupos transnacionales identificados por las autoridades.
Ante cualquier duda sobre cómo puede ser interpretado un tatuaje, los especialistas recomiendan asesorarse con un abogado de inmigración antes del examen médico, y no esperar a que surja un problema durante la entrevista o el proceso de revisión.
