Guido Zack, especialista en macroeconomía, sostiene que se requieren acuerdos de precios y salarios para complementar el ajuste presupuestario y lograr una baja sostenida de los precios.
En un contexto de inflación persistente, el economista Guido Zack advirtió que «el equilibrio presupuestario es necesario, pero no suficiente» y sostuvo que el Gobierno necesita sumar nuevas herramientas para seguir bajando los precios.
En declaraciones a medios, consideró que «la manera de trabajar sobre los precios relativos es con acuerdos de precios y salarios» y remarcó que, a diferencia de otros momentos, hoy podrían tener mayor efectividad: «hay que usar todas las herramientas disponibles al mismo tiempo». Además, alertó que «la inflación ya no está bajando» y que será difícil perforar el piso actual del 3% mensual.
Guido Zack es licenciado en Economía por la Universidad de Buenos Aires, doctor en análisis económico y magíster en análisis económico aplicado por las universidades de Alcalá y Complutense de Madrid, profesor de la Universidad Nacional de San Martín, en donde también coordina el Centro de Investigaciones Macroeconómicas para el Desarrollo de la Escuela de Economía y Negocios.
«El plan económico del gobierno tiene una única herramienta, que es el equilibrio presupuestario, que es necesaria para bajar la inflación, pero no es suficiente», explicó Zack. «Fue útil para bajar la inflación de niveles muy altos que teníamos a principios del 2024 hasta estos niveles del 3% mensual, pero para continuar el trabajo, ir del 3% actual al 1% ya no es suficiente. Hay que apelar a otras herramientas».
El economista enumeró las herramientas necesarias: «Hay que combinar equilibrio presupuestario, un orden monetario, pero también hay que trabajar sobre los precios relativos (…). La manera de trabajar sobre los precios relativos es con acuerdos de precios y salarios. No hay otra herramienta».
Para que ese acomodamiento no se traslade a inflación, Zack consideró necesario sentar en una mesa a empresarios, sindicatos y Estado, e intentar que «esa disputa se haga con una nominalidad lo más baja posible». Aclaró que, a diferencia de intentos anteriores, hoy existe un contexto de equilibrio fiscal que podría favorecer la efectividad de estos acuerdos.
El especialista también se refirió al estancamiento salarial: «El gran perdedor de todos estos años, y en particular de estos últimos dos años, ha sido el salario, uno de los precios relativos (…). Y eso es lo que genera principalmente la baja del consumo». Esta situación, según su análisis, deriva en un aumento de la mora crediticia y frena el crecimiento, generando un ciclo vicioso de bajo consumo, baja actividad y presión a la baja sobre los salarios.
«Hay que salir de ese ciclo vicioso porque es muy peligroso», concluyó el economista.
