Luis Abel Guzmán será juzgado desde hoy por el asesinato de Germán Gabriel Medina, ocurrido en marzo de 2024 en el local donde ambos trabajaban. El Tribunal Oral en lo Criminal N°24 evaluará la acusación de homicidio agravado.
Hoy, a las 13.30, comenzará el juicio oral contra Luis Abel Guzmán, el colorista acusado de matar al estilista Germán Gabriel Medina en marzo de 2024. El hecho ocurrió en la peluquería Verdini, ubicada en el barrio de Recoleta, donde ambos trabajaban.
Guzmán, de 45 años, llega al debate imputado por el delito de homicidio agravado por alevosía en concurso real con privación ilegal de la libertad agravada. El Tribunal Oral en lo Criminal N°24, integrado por los jueces Javier Esteban de la Fuente, Maximiliano Dialeva Balmaceda y Marcelo Roberto Alvero, estará a cargo del proceso. La fiscal general Ana Helena Díaz Cano representará al Ministerio Público y ha solicitado ampliar la acusación para que el imputado también sea juzgado por portación ilegal de arma de fuego.
Según la investigación, Guzmán habría utilizado una pistola 9 milímetros sin autorización para cometer el crimen, arma que aún no fue recuperada. En los fundamentos de la acusación, se sostiene que el acusado aprovechó una situación de indefensión de la víctima.
El homicidio ocurrió el 20 de marzo de 2024 en Beruti 3017. Guzmán estuvo prófugo durante 70 días hasta su detención en el partido bonaerense de Moreno. Actualmente cumple prisión preventiva en el Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza.
Durante la instrucción, el juez Javier Sánchez Sarmiento consideró que el móvil del crimen podría tratarse de «una cuestión de celos, odio y resentimiento profesional». Según la reconstrucción de los hechos, Guzmán habría llevado el arma a su lugar de trabajo, esperado a que no hubiera clientes, encerrado a sus compañeros y disparado a Medina, quien se encontraba sentado y desprevenido.
Testimonios incorporados a la causa indican que, el día del hecho, Guzmán habría manifestado sentirse cansado y con necesidad de «terminar el tema», en un contexto donde era inminente su despido de la peluquería por conflictos laborales, relacionados principalmente con el uso de formol para alisados.
