El programa Nitro, impulsado por la agencia estadounidense ARPA-H, reporta progresos preclínicos significativos en terapias regenerativas que buscan restaurar la función articular de forma natural, ofreciendo una alternativa a las cirugías de reemplazo.
La osteoartritis, una de las principales causas de discapacidad en Estados Unidos, afecta a unos 32 millones de personas y genera un gasto anual superior a los 132.000 millones de dólares para el sistema de salud. Frente a este escenario, la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados para la Salud (ARPA-H), dependiente del Departamento de Salud y Servicios Humanos de ese país, impulsa un cambio de paradigma a través de su programa Nitro.
Según un comunicado oficial, la directora de ARPA-H, Alicia Jackson, presentó resultados preliminares y sostuvo que el objetivo es llegar a un futuro donde las personas «no tengan que despertarse con dolor, renunciar a las actividades que aman o enfrentar cirugías mayores y reemplazos articulares repetidos». El progreso del programa permitiría que las articulaciones dañadas recuperen su funcionamiento natural, reduciendo drásticamente el malestar físico.
El programa, que recibió financiamiento hace dos años, ya ha alcanzado hitos preclínicos significativos en modelos animales. Equipos de investigadores de las universidades de Duke, Colorado Boulder y Columbia lograron regenerar con éxito hueso y cartílago. Ross Uhrich, gerente del programa, planteó la pregunta central: «¿Qué pasaría si nuestras articulaciones se curaran a sí mismas?». Hoy, la respuesta parece estar más cerca.
El doctor Scott Rodeo, vicepresidente de investigación ortopédica del Hospital for Special Surgery de Nueva York, calificó estos avances como «enormemente prometedores», destacando que los tratamientos actuales solo modifican síntomas, mientras que esta propuesta representa un cambio de paradigma científico.
El protocolo de ARPA-H exige que los ensayos clínicos en humanos comiencen en los próximos 18 meses. Además, el programa establece que la mitad de los participantes sean mujeres y que se incluya a comunidades nativas estadounidenses y de Alaska. Los contratos estipulan que, si los tratamientos obtienen aprobación, su costo no deberá exceder el 25 por ciento del estándar de atención vigente, con el fin de garantizar un acceso equitativo.
