Con el cese al fuego actual próximo a expirar, las partes evalúan una prórroga de dos semanas mientras continúan las negociaciones para un acuerdo de paz más duradero, en un contexto de impacto económico global y tensiones regionales persistentes.
Pakistán intensificó sus esfuerzos diplomáticos para lograr que Estados Unidos e Irán prolonguen el alto al fuego que vence la próxima semana. Esta extensión permitiría más tiempo para negociar un acuerdo de paz permanente. Según fuentes cercanas a las conversaciones, que pidieron mantener el anonimato por la sensibilidad del tema, ambas naciones consideran una prórroga de dos semanas.
Las expectativas del mercado sobre una posible extensión de la tregua y un eventual fin formal del conflicto han repuntado en los últimos días, con varias bolsas mundiales revirtiendo pérdidas e incluso alcanzando niveles récord. El índice MSCI All Country World subió un 0.3% a un máximo histórico, encaminándose a su décima jornada consecutiva de ganancias.
Ninguna de las partes desea reanudar los combates, según indicó otra fuente familiarizada con las tratativas, en un contexto donde la guerra ha dañado infraestructuras en Irán y afectado los precios globales de la energía. No obstante, persisten temas conflictivos por resolver, como la reapertura del estratégico Estrecho de Ormuz —actualmente bloqueado por Estados Unidos—, los programas nuclear y de misiles iraníes, y el alivio de sanciones económicas a Teherán.
Por el momento, tanto Washington como Teherán afirmaron que no han acordado formalmente una extensión del alto al fuego más allá del martes próximo. La mediación pakistaní incluyó una visita del jefe del Ejército, Asim Munir, a Irán, donde fue recibido por el canciller Abbas Araghchi, así como conversaciones de alto nivel entre funcionarios estadounidenses e iraníes el fin de semana pasado.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró que Estados Unidos no ha «solicitado formalmente una extensión», pero reconoció que se mantiene «muy comprometido» en las negociaciones, destacando el rol de Pakistán como único mediador. Medios internacionales reportaron que Estados Unidos enviaría miles de tropas adicionales a la región en los próximos días para ejercer presión en las tratativas.
Desde el lado iraní, el comandante Ali Abdollahi advirtió que considerarían la prolongación del bloqueo estadounidense en Ormuz como «un preludio a una violación del alto al fuego», amenazando con interrumpir el tráfico marítimo en el Golfo Pérsico si se mantiene. Paralelamente, el conflicto entre Israel y Hezbolá en el Líbano, grupo respaldado por Irán, añade complejidad al escenario. Se informó que se llevan a cabo negociaciones para un posible alto al fuego en ese frente, con conversaciones previstas entre los líderes de Israel y Líbano a finales de semana.
