El economista Roberto Frenkel advierte que la decisión de separar las elecciones provinciales y nacionales en 2025 fue un error que benefició al oficialismo y marcó un punto de inflexión en el escenario político argentino.
En medio de la agitación mediática en torno al caso Manuel Adorni, surge un análisis que pone el foco en la estrategia electoral del gobierno nacional. El economista Roberto Frenkel ha descrito un panorama crítico, señalando que la situación actual podría agravarse hacia septiembre de 2025, antes de las elecciones. Según Frenkel, la única novedad del plan económico antiinflacionario respecto a anteriores es la intervención del Tesoro de Estados Unidos, lo que califica como un «error del desdoblamiento».
Frenkel sostiene que la decisión de separar las elecciones provinciales de las nacionales en la provincia de Buenos Aires durante los comicios legislativos de 2025 fue una «equivocación grave» que benefició directamente al oficialismo nacional. Esta estrategia, probablemente impulsada por la coalición de intendentes bonaerenses, terminó perjudicando las aspiraciones presidenciales del gobernador de la provincia.
El desdoblamiento permitió a Javier Milei remontar 14 puntos de intención de voto entre septiembre y octubre de 2025, consolidando a La Libertad Avanza como la fuerza más votada en la provincia con el 40,8% de los sufragios. Sin embargo, se registró un ausentismo histórico, especialmente en sectores populares del Gran Buenos Aires y el sur de la Ciudad, donde los jóvenes de barrios populares se sintieron menos convocados por una oferta electoral sin identidad clara.
La separación de las elecciones diluyó el peso de la Tercera Sección como motor de un proyecto nacional, mientras que La Libertad Avanza creció en distritos tradicionalmente refractarios a la derecha. En barrios como La Matanza, Lomas de Zamora o Quilmes, el ausentismo fue más alto entre jóvenes y sectores de bajos ingresos. Aunque el peronismo ganó la provincia en septiembre por 14 puntos (47% frente al 33%), la falta de unificación actuó como un balotaje, permitiendo que en octubre se unificara el voto antiperonista de La Libertad Avanza y Juntos por el Cambio.
El resultado de 2025 dejó al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, en una posición de «liderazgo municipalizado», enfrentando un escenario complejo para sus aspiraciones presidenciales. Si bien reforzó su perfil municipal, su dimensión nacional fue opacada, y se profundizó la fractura con el sector que responde a Cristina Fernández de Kirchner. A pesar de esto, Kicillof se mantiene como el dirigente opositor con mayor imagen positiva (rondando el 47% en abril de 2026), superando a Milei en varios distritos del conurbano. Sin embargo, su imagen negativa en provincias como Córdoba o Mendoza es un obstáculo para una candidatura nacional.
El gobernador impulsa el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) para consolidar una plataforma propia, buscando proyectarse a 2027 como el único capaz de enfrentar el modelo de ajuste que encarna Javier Milei. La incertidumbre política persiste.
