El caso de Yulixa Toloza, desaparecida tras una lipólisis láser, activó la intervención de las autoridades sanitarias colombianas.
La desaparición de una mujer de 52 años en el sur de Bogotá encendió una nueva alerta sobre los riesgos de los procedimientos estéticos en Colombia. Yulixa Toloza fue reportada como desaparecida después de someterse a una lipólisis láser en un establecimiento del barrio Venecia.
La Superintendencia Nacional de Salud intervino formalmente y solicitó información a la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá para conocer los controles e inspecciones realizados sobre el centro estético Beauty Láser, donde se habría practicado el procedimiento.
El requerimiento busca determinar si el establecimiento contaba con las condiciones exigidas y si existían antecedentes de irregularidades. La reacción institucional se da en un contexto de aumento de denuncias por servicios estéticos irregulares en la capital.
La Superintendencia convocará una mesa técnica nacional con el Ministerio de Salud, secretarías territoriales y asociaciones científicas para revisar protocolos y fortalecer la prevención. También hizo un llamado a intensificar la búsqueda activa y la inspección de establecimientos no registrados.
Entre enero de 2025 y mayo de 2026, la Secretaría Distrital de Salud recibió 282 quejas por irregularidades en servicios estéticos, de las cuales 194 correspondían a sitios clandestinos. Las autoridades reportaron complicaciones severas como infecciones, necrosis y lesiones permanentes.
Durante 2025 se realizaron 563 operativos y 814 visitas de inspección. En 2026 se llevan 129 operativos y 173 visitas de control. Las autoridades instan a verificar la habilitación de los centros y el registro de los profesionales en plataformas oficiales como Reps y Rethus.
