La Cámara de Diputados avanzó con una reformulación del Régimen de zona fría, propuesta por el gobierno de Javier Milei, que reducirá el alcance de los subsidios al gas natural y dejará afuera del esquema a más de 3,4 millones de hogares en todo el país.
La Cámara de Diputados dio media sanción a los cambios propuestos por el gobierno de Javier Milei en el Régimen de zona fría. La medida apunta a volver al esquema original focalizado en Patagonia, Malargüe y la Puna, eliminar parte de la ampliación aprobada en 2021 y generar un ahorro fiscal estimado en $272.099 millones.
Más de 3,4 millones de hogares perderán descuentos en gas, y las facturas podrían aumentar hasta un 55%, según estimaciones oficiales y proyecciones privadas. El nuevo esquema fue impulsado por el Ministerio de Economía y la Secretaría de Energía dentro del paquete de reformas orientadas a reducir subsidios energéticos, ordenar el sistema tarifario y bajar el déficit fiscal.
Cómo cambia el Régimen de Zona Fría
El proyecto aprobado redefine el funcionamiento del Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos de Gas y modifica la Ley 27.637. La nueva normativa mantiene el esquema histórico para la Patagonia, Malargüe (Mendoza) y la región de la Puna. En esos casos continuará vigente la bonificación sobre el precio del gas natural y del gas propano por redes.
Para las zonas incorporadas por la ampliación de 2021, el subsidio quedará restringido exclusivamente a hogares que además estén inscriptos en el nuevo régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Esto implica que no alcanzará con vivir en una zona alcanzada por el régimen: también habrá que cumplir requisitos socioeconómicos.
Qué provincias pierden subsidios
Según datos oficiales, quedarán fuera del régimen 55 departamentos de Buenos Aires, 3 de Catamarca, 13 de Córdoba, 12 de La Pampa, 3 de La Rioja, 6 de Mendoza, 8 de Salta, 11 de San Juan, 8 de San Luis, 8 de Santa Fe y 1 de Tucumán. La reforma elimina gran parte de la expansión territorial aprobada en 2021.
El secretario de Energía y Minería, Daniel González, afirmó: “Lo que está vigente es una aberración, hay definidas como zonas frías zonas que en verdad son templadas, y donde el resto del sistema que no tiene zonas frías subsidia, independientemente del tipo de consumidor”. También sostuvo: “Proponemos volver a la zona fría original patagónica y subsidiar el consumo, no vamos a subsidiar ni los impuestos ni el cargo fijo, sino el m3 efectivamente consumido”.
Cómo impactará en las tarifas de gas
El subsidio dejará de aplicarse sobre la tarifa total y pasará a calcularse únicamente sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST). Se estima que las facturas se incrementarían en promedio entre un 30 y un 50% o más.
El informe elaborado por IERAL advierte que el mayor impacto recaerá sobre los usuarios de la denominada “zona ampliada” que no califiquen para el SEF. Según las simulaciones, una familia tipo de Bahía Blanca que actualmente recibe subsidios podría pasar de pagar una factura mensual de $19.945 a casi $39.890, lo que representa una suba cercana al 100%. En cambio, los usuarios de zonas ampliadas que sí accedan al SEF enfrentarían aumentos más moderados.
El argumento oficial: bajar subsidios y ordenar el sistema
El Gobierno sostiene que la expansión del régimen generó distorsiones fiscales y financieras. En los fundamentos del proyecto, el Poder Ejecutivo aseguró que la ampliación territorial “desnaturalizó el carácter focalizado del sistema”, incrementó el costo fiscal y elevó los subsidios cruzados entre jurisdicciones. También argumentó que el fondo fiduciario dejó de ser autosustentable.
Actualmente, el sistema se financia mediante un recargo de hasta 7,5% sobre el precio del gas natural que pagan todos los usuarios del país. Según el Gobierno, esos fondos ya no alcanzan para cubrir el costo total de los subsidios. “La escasez de fondos y el déficit fiscal han derivado en la falta de pago a las distribuidoras y subdistribuidoras y la consecuente ruptura de la cadena de pagos del gas a productores”, sostiene el texto oficial.
Qué dice el informe de IERAL
El análisis del IERAL-Fundación Mediterránea considera que el sistema energético argentino acumuló subsidios amplios, tarifas desalineadas y mecanismos de compensación insuficientes. En relación con Zona Fría, el documento sostiene que la reforma busca corregir cuatro problemas: reducir subsidios cruzados, focalizar la asistencia, alinear la base de cálculo del subsidio con el financiamiento del fondo, y reducir el déficit del sistema. Sin embargo, también advierte sobre los riesgos de aplicar cambios abruptos en plena transición tarifaria, y recomienda incorporar esquemas de gradualidad para evitar aumentos bruscos.
Más segmentación y nuevos criterios
El nuevo modelo combinará criterios geográficos y socioeconómicos. Para acceder a subsidios en las zonas ampliadas, los hogares deberán estar inscriptos en el régimen SEF, que contempla ingresos inferiores a tres Canastas Básicas Totales, hogares con integrantes con Certificado de Vivienda ReNaBaP, beneficiarios de pensiones para Veteranos de Malvinas, y otros criterios de vulnerabilidad social.
El mapa energético cambia antes del invierno
La reforma comenzará a impactar sobre las facturas en plena temporada invernal. El Gobierno apunta a que el recorte de subsidios contribuya a acelerar la reducción del gasto público y mejorar el equilibrio fiscal. Provincias, municipios y asociaciones de consumidores ya anticipan cuestionamientos por el impacto sobre millones de hogares que dejarán de recibir descuentos históricos en sus boletas de gas.
