Las ciudades de La Paz y El Alto fueron escenario de protestas que incluyeron bloqueos, gases lacrimógenos y un comunicado de las Fuerzas Armadas sobre la presencia de grupos armados.
Bolivia registró este viernes una nueva jornada de conflictividad política y social con enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas policiales, marchas de protesta, lanzamiento de gases lacrimógenos y bloqueos de carreteras en varias regiones del país.
Las ciudades de La Paz y El Alto, en el oeste de Bolivia, fueron epicentro de las movilizaciones. Sindicatos, organizaciones campesinas, juntas vecinales, mineros, maestros y sectores fabriles afiliados a la Central Obrera Boliviana (COB) exigieron la renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira y el adelanto de elecciones.
Miles de manifestantes se dirigieron al centro político de La Paz, colapsando avenidas y paralizando la actividad comercial y el transporte público. En las inmediaciones de la plaza Murillo, donde se encuentran la sede de la Presidencia y el Poder Legislativo, grupos movilizados intentaron romper los anillos de seguridad policiales, según informó la agencia Xinhua y la Agencia Noticias Argentinas.
Los agentes respondieron con gases lacrimógenos y balines, mientras los manifestantes utilizaron piedras, petardos, palos y cartuchos de dinamita. Los enfrentamientos se extendieron por varias calles del centro histórico de La Paz. Comercios cerraron sus puertas y algunos reportaron daños, según imágenes difundidas por medios locales y redes sociales.
El Ministerio de Defensa y las Fuerzas Armadas emitieron un comunicado en el que expresaron preocupación por la supuesta presencia de “grupos irregulares con armamento bélico de alto calibre” en distintas regiones del país, tras la circulación de videos donde aparecen civiles armados exigiendo la renuncia presidencial. “Las Fuerzas Armadas actuarán en el marco de la ley para garantizar la seguridad de la población”, señaló el comunicado, que advirtió que no se permitirá ninguna acción que amenace la estabilidad institucional ni la integridad de los ciudadanos.
En la ciudad de El Alto, organizaciones vecinales y transportistas instalaron bloqueos en inmediaciones del Aeropuerto Internacional de El Alto mediante la quema de llantas. Funcionarios aeroportuarios, resguardados por efectivos policiales, colocaron mallas de seguridad para impedir el ingreso de los movilizados a la terminal aérea.
Bolivia cumple este viernes 22 días consecutivos de bloqueos impulsados por organizaciones campesinas, sectores sindicales y grupos afines al expresidente Evo Morales. La Administradora Estatal Boliviana de Carreteras reportó 51 puntos de interrupción vial distribuidos en siete de los nueve departamentos del país. La Paz es la región más afectada, con cortes en rutas hacia Oruro, Cochabamba y Santa Cruz. Los bloqueos afectan el transporte de alimentos, combustibles y mercancías.
