La dietista Sophie Janvier explicó en el programa Le Magazine De La Santé las diferencias nutricionales entre las verduras congeladas y las en conserva, y destacó la importancia de incorporar frutas y verduras en la dieta diaria.
El ritmo de la vida moderna dificulta, en muchas ocasiones, optar por productos frescos y de temporada. La industria alimenticia ofrece frutas y verduras congeladas y en conservas como alternativas para conservar nutrientes.
En una entrevista con el programa de televisión Le Magazine De La Santé, la dietista Sophie Janvier indicó que los productos congelados presentan ventajas nutricionales frente a las conservas industriales. Las verduras congeladas conservan una composición nutricional similar a la de los productos frescos y, en ocasiones, presentan una concentración ligeramente superior de vitaminas. Esto se debe al breve tiempo entre la cosecha y el procesamiento, lo que reduce la pérdida de nutrientes por oxidación.
El proceso de conserva disminuye la presencia de ciertas vitaminas, pero la cantidad de fibra en las verduras enlatadas se mantiene constante. Janvier señaló el uso frecuente de sal y azúcar como conservantes, ya que algunas conservas alcanzan hasta 7 gramos de azúcar por envase. Para mitigar la ingesta de estos aditivos, recomendó enjuagar las verduras enlatadas antes de consumirlas.
A pesar de las diferencias, la especialista sostuvo que el factor clave para una alimentación saludable es incorporar fruta y verdura con regularidad, independientemente de su presentación, ya sea fresca, congelada o en conserva.
La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) recordó que las frutas y verduras son esenciales para el aporte adecuado de agua, fibra, vitaminas y minerales. Las frutas contienen principalmente fibra soluble, mientras que las verduras son más ricas en fibra insoluble. Ambos tipos de fibra cumplen una función en la salud digestiva y contribuyen a la sensación de saciedad.
Estos alimentos son fuente de minerales como potasio y magnesio. El potasio es esencial para el funcionamiento celular y muscular, mientras que el magnesio participa en procesos relacionados con la actividad muscular y la salud ósea. También aportan nutrientes como vitamina C, folatos, carotenos, vitaminas del grupo B y vitamina E, además de compuestos antioxidantes como polifenoles y flavonoides.
