El Congreso Nacional aprobó una autorización temporal que permite al magistrado presidente del Tribunal de Justicia Electoral ejercer facultades administrativas especiales para garantizar la continuidad operativa del organismo, ante la falta de integración de su pleno.
El Congreso Nacional de Honduras aprobó este martes una autorización temporal que permitirá al magistrado presidente del Tribunal de Justicia Electoral (TJE), Mario Flores Urrutia, ejercer facultades administrativas especiales con el objetivo de garantizar la continuidad operativa y financiera del organismo mientras persiste la falta de integración de su pleno de magistrados.
La medida surge en respuesta a la situación institucional que enfrenta el máximo órgano de justicia electoral del país, el cual actualmente opera con vacantes que han impedido conformar legalmente su pleno y tomar decisiones administrativas de manera ordinaria.
La solicitud fue presentada por el propio presidente del TJE ante el Poder Legislativo, argumentando la necesidad de adoptar mecanismos excepcionales que permitan mantener en funcionamiento la institución y evitar una eventual paralización de sus actividades.
Durante la sesión legislativa, el secretario del Congreso Nacional, Carlos Ledezma, dio lectura al documento remitido por Flores Urrutia, en el que expuso los desafíos que enfrenta el tribunal debido a la falta de nombramiento de magistrados propietarios y suplentes.
Según se explicó, la situación se ha agravado por las vacantes definitivas que mantiene la institución, entre ellas la generada tras el fallecimiento de la exmagistrada Miriam Barahona y otras posiciones que continúan sin ser ocupadas debido a la falta de acuerdos políticos dentro del Congreso Nacional.
La ausencia de un pleno legalmente constituido ha generado dificultades para la aprobación de decisiones administrativas esenciales, incluyendo pagos de planillas, compras institucionales, ejecución presupuestaria y otros procesos indispensables para el funcionamiento diario del organismo.
Ante este panorama, el Congreso aprobó un decreto especial que faculta al magistrado presidente para adoptar decisiones administrativas sin necesidad del voto aprobatorio de los demás integrantes del pleno, mientras se resuelve la integración definitiva del tribunal.
La autorización se limita exclusivamente a aspectos administrativos, financieros y de representación institucional, por lo que no incluye funciones jurisdiccionales relacionadas con la emisión de sentencias o resolución de recursos en materia electoral.
De acuerdo con el decreto aprobado, Flores Urrutia podrá coordinar internamente las dependencias del TJE, gestionar recursos económicos, suscribir contratos administrativos y representar oficialmente a la institución en actividades nacionales e internacionales.
La medida también permitirá garantizar la correcta ejecución del presupuesto asignado al organismo para el ejercicio fiscal 2026, evitando retrasos en compromisos financieros y administrativos.
En su solicitud al Congreso Nacional, el magistrado presidente señaló que estas facultades son necesarias para asegurar la continuidad operativa del tribunal mientras persista la situación de acefalía institucional.
Asimismo, explicó que la autorización permitirá mantener la participación del TJE en espacios internacionales vinculados al fortalecimiento democrático, justicia electoral y gobernanza institucional.
Las autoridades consideran que la decisión resulta especialmente importante en un período previo a futuros procesos electorales, ya que permitirá preservar la capacidad administrativa del organismo encargado de resolver controversias en materia electoral.
No obstante, el decreto establece claramente que las nuevas atribuciones tienen carácter temporal y condicionado. La autorización perderá vigencia automáticamente una vez que el Congreso Nacional alcance los consensos necesarios para elegir y juramentar a los magistrados faltantes.
Para ello, las bancadas legislativas deberán reunir al menos 86 votos que permitan completar la integración del pleno del Tribunal de Justicia Electoral.
Con la aprobación de esta medida, el Congreso busca evitar un vacío administrativo dentro del organismo electoral y garantizar que continúe operando con normalidad mientras se desarrollan las negociaciones políticas para resolver la integración definitiva de sus autoridades.
La decisión fue respaldada por mayoría de diputados presentes en la sesión legislativa, quienes consideraron necesario adoptar una solución temporal que permita preservar la estabilidad institucional del TJE en una etapa clave para la organización y planificación de futuros procesos electorales en Honduras.
