La compañía presentó la DGX Station para Windows, un equipo que permite ejecutar cargas de trabajo de inteligencia artificial de gran escala sin depender de infraestructura en la nube.
Nvidia presentó la DGX Station para Windows, una estación de trabajo que busca trasladar la potencia de los supercomputadores de inteligencia artificial desde los centros de datos hasta el escritorio de desarrolladores, investigadores y científicos de datos.
El anuncio se realizó durante el GTC Taipei. Nvidia calificó al equipo como el primer ‘supercomputador de IA de escritorio’ del mundo. El sistema permite construir y operar agentes inteligentes siempre activos, capaces de automatizar flujos de trabajo empresariales en máquinas Windows, sin recurrir a la nube ni depender de infraestructuras externas.
El equipo fue desarrollado en colaboración con Microsoft. La empresa indicó que lleva infraestructura de IA de clase centro de datos a un formato compacto. Esto implica un cambio para empresas cuyos procesos se ejecutan en entornos Windows, ya que permite ejecutar cargas de trabajo de IA localmente, con herramientas y seguridad corporativas habituales.
La DGX Station para Windows utiliza el chip GB300 Grace Blackwell Ultra Desktop Superchip, que integra una GPU Blackwell Ultra y una CPU Grace conectadas mediante NVLink-C2C. El diseño adapta arquitecturas destinadas a centros de datos de escala rack. Alcanza un rendimiento de 20 petaflops en precisión FP4 y hasta 748 GB de memoria.
Con esa capacidad, el sistema puede ejecutar modelos de IA de última generación con hasta un billón de parámetros de manera local, o soportar cientos de agentes de IA en paralelo. Para flujos de trabajo que requieren simulaciones complejas o visualizaciones avanzadas, la estación puede incorporar una GPU adicional Nvidia RTX Pro 6000 Blackwell Workstation, habilitando ray-tracing y procesamientos físicos para entornos virtuales.
Usuarios que demanden mayor potencia pueden enlazar varias estaciones mediante la tecnología ConnectX-8 SuperNIC, creando clústeres de supercomputadores de escritorio para tareas de gran escala.
Una de las claves del sistema es la integración de Nvidia OpenShell, un entorno de ejecución de agentes de código abierto que utiliza herramientas de seguridad y contenedores de Microsoft. Cada agente de IA opera en un entorno aislado o ‘sandbox’, con políticas de privacidad y seguridad controladas a nivel de sistema, para evitar filtraciones de credenciales o elusión de políticas corporativas.
La administración de estos agentes puede realizarse con herramientas de gestión de flotas de Microsoft, permitiendo a los equipos de TI supervisar y controlar el comportamiento de los agentes. Además, la compatibilidad con el Subsistema de Windows para Linux garantiza la integración con herramientas y flujos de trabajo tradicionales de Linux.
Con esta propuesta, Nvidia y Microsoft buscan resolver una limitación para equipos empresariales: hasta ahora, el entrenamiento y despliegue de modelos de IA de gran escala requerían infraestructura en la nube basada en Linux, fuera del control directo de los equipos que operan en Windows. La DGX Station para Windows elimina esa barrera, permitiendo diseñar, ajustar y desplegar agentes inteligentes directamente donde los profesionales trabajan, sin sacrificar seguridad ni compatibilidad.
El sistema estará disponible antes de fin de año en versiones desarrolladas por fabricantes como Dell, HP, ASUS, MSI, Supermicro y otros socios estratégicos.
