Las autoridades de Andorra implementaron una normativa que prohíbe el baño en los lagos del valle de Comapedrosa. La medida busca evitar la contaminación generada por el uso de cremas solares y forma parte de un plan de gestión ambiental vigente por cuatro años.
Las autoridades de Andorra implementaron una normativa que prohíbe el baño en los lagos del valle de Comapedrosa. La medida busca evitar la contaminación generada por el uso de cremas solares y forma parte de un plan de gestión ambiental vigente por cuatro años, según informó Digital Andorra.
El cónsul menor de la Massana, Roger Fité, declaró que solo se permitirá refrescarse o mojarse las piernas, con el objetivo de no perjudicar la práctica de la pesca. El documento mantiene el veto total a la circulación de bicicletas y a cualquier vehículo no autorizado dentro del entorno natural. Este espacio quedará reservado a vehículos de ganaderos o motorizaciones de servicios especiales.
El plan incorpora por primera vez la regulación y el control del sobrevuelo de drones, de acuerdo con las normativas gubernamentales. También reconoce oficialmente el espacio como reserva Starlight y ampara las actividades nocturnas vinculadas a la astronomía. La normativa recuerda la obligación de llevar las mascotas atadas para evitar incidentes con el ganado y la fauna autóctona. Además, prevé impulsar estudios científicos transpirenaicos y priorizar la educación de los usuarios antes de aplicar el régimen de sanciones.
Andorra despliega en verano una red de senderismo que va desde paseos familiares junto a lagos hasta ascensiones de alta montaña, con recorridos señalizados, sin exigencia técnica de escalada y adaptados a niveles distintos, según el blog Viajando. La propuesta incluye desde una vuelta de una hora al lago de Engolasters, situado a 1.500 metros, hasta la subida al Comapedrosa, de 2.942 metros, con un itinerario de ida y vuelta de 16 kilómetros y más de 1.300 metros de desnivel. El blog indica que las distancias y los tiempos son orientativos y pueden variar según el ritmo, el desnivel o las paradas. También recomienda llevar un mapa de montaña, como los de Editorial Alpina, para orientarse en itinerarios que no requieren conocimientos técnicos pero sí una condición física mínima.
Entre las opciones más asequibles, Viajando sitúa el lago de Engolasters, a pocos kilómetros de Escaldes, como una ruta sin grandes desniveles y adecuada para hacer en familia. El embalse artificial permite una circular casi llana con vistas a la cara oeste de Andorra y a bosques de abetos, además de zonas de césped para picnic, aunque el baño no está permitido.
El camino arranca en Engolasters, parte también del Camí de les Pardines. El recorrido es prácticamente llano, está bien acondicionado y ofrece vistas constantes sobre el valle de Encamp, lo que lo convierte en una excursión de medio día o en una prolongación sencilla de la visita al lago.
La Ruta del Ferro aparece en la misma franja de dificultad. Une Llorts y La Cortinada por antiguos caminos vinculados al transporte del hierro en el valle de Ordino, discurre junto al río y está jalonada por esculturas al aire libre conocidas como los hombres de hierro, una referencia al pasado minero del país.
En un escalón superior, Viajando destaca la excursión a los lagos de Tristaina como una de las más atractivas del país por su acceso asequible a un paisaje de alta montaña. El itinerario arranca en el aparcamiento de Arcalís, suma unos seis o siete kilómetros y apenas 300 metros de desnivel en una circular señalizada con marcas amarillas e hitos de piedra.
