La Guardia Revolucionaria de Irán reivindicó este miércoles una oleada de ataques con drones contra bases estadounidenses en Bahréin, Jordania y Kuwait, en respuesta a bombardeos previos de Estados Unidos en el sur del país.
La Guardia Revolucionaria de Irán reivindicó en la madrugada de este miércoles el lanzamiento de una oleada de ataques con drones contra bases estadounidenses ubicadas en Bahréin y otros puntos de Oriente Próximo. Según informó la agencia de noticias Tasnim, los ataques se dirigieron contra la sede de la Quinta Flota de la Armada de Estados Unidos en Bahréin. La fuerza castrense iraní afirmó que la operación busca hacer frente a lo que denominó “atrocidades” y “acoso” del Ejército estadounidense contra habitantes del sur del país.
El Ministerio del Interior de Bahréin alertó en redes sociales sobre la activación de sirenas en su territorio y urgió a ciudadanos y residentes a mantener la calma y dirigirse a lugares seguros. Por su parte, el Estado Mayor del Ejército de Kuwait señaló que sus sistemas de defensa aérea están respondiendo a “objetivos aéreos hostiles”, luego de que Teherán anunciara ataques contra la base aérea de Ali Al Salem.
La Guardia Revolucionaria iraní aseguró haber alcanzado “21 objetivos en bases aéreas y navales de la región” y derribado un dron en el sur de Irán. Además, sumó al ataque el lanzamiento de misiles contra hangares de aviones caza F-35 en una base estadounidense en Jordania.
Estos lanzamientos ocurrieron después de que el Mando Central del Ejército de Estados Unidos anunciara ataques “con munición de precisión” contra puntos estratégicos de Irán, próximos al estrecho de Ormuz, en una acción que calificó de “legítima defensa” tras el incidente de un helicóptero militar que se estrelló cerca del estrecho, que el presidente estadounidense Donald Trump calificó de “derribo”.
El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, condenó los ataques estadounidenses contra zonas del sur del país y los calificó de “flagrante violación de la soberanía nacional e integridad territorial”. Justificó el ataque iraní como un ejercicio del “derecho inherente a la legítima defensa” y advirtió que Irán no dudará en atacar el origen de las agresiones, incluyendo bases e instalaciones logísticas utilizadas para operaciones contra el país.
