La Xunta de Galicia ha puesto en marcha el Registro Gallego de Personas Centenarias (Regace), un sistema de información que recopilará datos clínicos y sociodemográficos de los ciudadanos con 100 años o más, con el objetivo de comprender los factores del envejecimiento saludable y adaptar el sistema sanitario.
La Xunta de Galicia ha puesto en marcha un proyecto sanitario para estudiar la extrema longevidad en su territorio. A través del Registro Gallego de Personas Centenarias (Regace), el Gobierno autonómico recopilará información detallada sobre los ciudadanos de 100 años o más, con el objetivo de comprender los factores que permiten un envejecimiento saludable y adaptar el sistema sanitario a los desafíos de la longevidad.
Según datos del conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, en Galicia viven cerca de 1.800 personas centenarias. La región, que representa el 5,6 % de la población española, concentra aproximadamente el 12 % de la población centenaria del país. La esperanza de vida en Galicia es de 81,19 años para los hombres y 86,83 años para las mujeres.
El Regace será un sistema de información sociodemográfica, clínico-epidemiológica y estadística de ámbito autonómico, gestionado por la Consellería de Sanidade. Tendrá carácter administrativo y confidencial, y excluirá el uso público de los datos. El personal médico de Galicia —tanto público como privado— estará obligado a proporcionar los datos de salud de sus pacientes centenarios. El formulario incluirá desde aspectos de empadronamiento y nivel de aportación farmacéutica hasta el estado de vacunación, hospitalizaciones y enfermedades crónicas como cáncer, insuficiencia cardíaca, EPOC, demencia, párkinson, artrosis y diabetes.
La iniciativa se alinea con la Estrategia gallega de salud 2030. Gómez Caamaño afirmó que los datos del Regace serán fundamentales para planificar servicios sanitarios, personalizar la atención y orientar la investigación sobre la longevidad. El proyecto se inspira en el Proyecto RENACE de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), pero integra el registro dentro de la Red Gallega de Vigilancia en Salud y normaliza la información para colaborar con instituciones europeas e internacionales. La Administración sanitaria aclaró que la inclusión de datos no requerirá el consentimiento previo de los afectados, amparándose en el interés público y la vigilancia epidemiológica, y que no generará un aumento en el presupuesto del Servicio Gallego de Salud.
